Todos tenemos una responsabilidad, mejor dicho, muchas responsabilidades; pero pocos las asumen, y todavía menos, los que las afrontan e intentan cumplirlas. Yo he sido del grupo de la mayoría, de escurrir el bulto lo más que he podido, incluso de mi mismo. Ahora ya, una vez la enfermedad me ha vencido y ya no puedo aspirar a nada más que a soportar el dolor como mucho, mis responsabilidades, si es que las tenía, han desaparecido del todo. He pasado a convertirme en un ser amoral más que inmoral. No voy a tener que tener en cuenta ninguna concepción moral ya que en mi mundo sólo existo yo, nada de lo que haga o deje de hacer afectará a nadie que no sea yo mismo, y para conmigo, os aseguro que no albergo absolutamente ningún tipo de imperativo moral o de cualquier otro tipo. Ya estoy embrutecido, envilecido de tal modo por el dolor, por la desesperanza, por el olvido de mi mismo, que ya he perdido iniciativas de ningún tipo que me puedan plantear, ni tan siquiera remotamente, hacer ningún tipo de actividad que pueda adjetivarse de moral. Ya no vivo, sólo sobrevivo, ya no tengo dilemas morales, ya no tengo capacidad de elección, ahora tan solo el instinto de supervivencia, a alejarme del dolor, mueve mi acción.
Ya he dejado de ser humano, ya dejo de ser persona, ya no hace falta nada más.
STAR TREK, en la oscuridad, de J.J. Abrams
Fa 12 anys

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada