diumenge, 31 de gener del 2010

Día 85: solo

La sensación de soledad ha sido especialmente dura este fin de semana. No ya la soledad en si misma sino esta sensación aterradora de que jamás vas a tener una experiencia de comunión con ningún ser humano, que eres un ser que ya se ha extinguido y tan sólo te queda vagar y vagar hasta la consumición total y absoluta de los átomos que forman tu cuerpo. Llevo más de un mes sin salir al exterior los fines de semana, encerrado en mi cárcel y sin ver a nadie, y no es eso lo que me trae esta sensación, no, eso surge de mis propias entrañas, de mi propio interior, de mi propio corazón, putrefacto y muerto.
Ahora ya llega el día antes, en que ya debo pensar en ver a otra gente, a la que teóricamente debería saludar y decir cosas, a la que debo tratar, aunque sea a mi manera. Que hastío de vida, que horror de mundo, ¿que atrocidades deberé cometer para acabar con tanto dolor?

dissabte, 30 de gener del 2010

Día 84: La noche

La noche es el peor periodo de tiempo en mis condiciones actuales. Sobretodo el fin de semana. Me cuesta mucho pasar el tiempo, me cuesta horrores estar pensando y recordando, me abre heridas nunca cicatrizadas, como si le pusiera sal y tabasco a una herida recién infringida a un cuerpo con diversos escalpelos. Es como si no pudiera enterrar a mis muertos, ante la duda de no poder encontrar sus cuerpos, algo de esperanza queda por remota que sea, y el dolor bien vivo sigue y sigue y se materializa sobretodo por las noches en que es más vivo, más cruel, más duro. Mis muertos vienen a mi pero no para asegurarme nada, sino como los zombies a zamparse su cerebro. He intentado todo tipo de estratagemas, pero sin éxito. Viajes y más viajes, sitios nuevos que descubrir para estar tan alterado que no pensara en mis viejos fantasmas del pasado, mi enfermedad, mi dolor...pero nada, no hay paliativo, de ningún tipo y de ninguna manera. Se acerca la noche, el sol ya se ha puesto y tras una jornada dura empieza a activarse en mi cortex toda una escena que no querría recordar, el dolor va en aumento, la tortura no se marcha, no me da tregua, no puedo más que caer en un estado que hará propicio que tenga un ataque, y con los ataques, más dolor (este físico) y mi vida en peligro. Lo peor de todo es que mi vida no me preocupa en absoluto, tan solo quitarme el dolor intenso que no puedo paliar, porqué mi vida no es mía ya.

divendres, 29 de gener del 2010

Día 83: zozobra

Hoy me dispongo a escribir casi antes de que empiece el día, no quiero arriesgarme a que el día haya avanzado lo suficiente para quitarme la energía que me impide incluso escribir. Cada vez me cuesta más vivir, no solo por el dolor que siento al hacerlo, simplemente me cuesta vivir porque no tiene ninguna compensación para mi. Hay etapas de la vida en que esta parece absurda (siempre?), que carece de sentido y todo este tipo de tópicos diversos sobre los que se ha escrito hasta la saciedad, desde manuales de autoayuda pasando por todo tipo de literatura. En mi caso, esta etapa no se ha diferenciado demasiado de otras, y no he tenido ningún inconveniente a que la vida sea absurda ni carente de sentido. Ya tenía mi mente retorcida para inventar algún tipo de sentido que al menos me pareciese gracioso o interesante. La vida, cuanto menos era la condición de posibilidad de mi propio yo, de mis experiencias, de mi propio ser y de mi autoconciencia.

Ahora ya no, la vida sigue siendo igual de absurda o lógica que antes, pero ahora ya no encuentro ni una sola compensación que haga que me parezca que vale la pena vivir. La vida más me parece una molestia y una crueldad innecesaria que otra cosa. Todas mis anteriores motivaciones, ilusiones o curiosidades que podían hacerme ir hacia adelante con algo o mucho de expectativas, ahora ya han desaparecido del todo. No es que nada tenga sentido (¿lo tenía antes acaso?) simplemente ahora no vale la pena el esfuerzo y el dolor que uno siente, que no sabe si acabará algún día, pero incluso ante la promesa de que el dolor se consuma a si mismo algún día (que ahora se me antoja lejano) la cosa no cambiará demasiado, el dolor me hará mas soportable el día a día, pero también tendré más tiempo para pensar en otras cosas y darme cuenta de una manera más lúcida, del esfuerzo inútil y baldío de vivir. La zozobra se ha convertido en seguridad y puede que deba dejar paso a alguien que de verdad aprecie la vida, yo ya no la aprecio en absoluto (al menos la mía) y hace tiempo que si algo sobra en este planeta, es gente.

dijous, 28 de gener del 2010

Día 82: vida

Parece ser que mis ataques van a empezar a interferir en mi vida, tanto la inexistente social como la laboral. Lo triste es que solo tengo una aparente vida laboral, la única en que todavía tengo que hacer un esfuerzo sobrehumano para parecer un "humano". El resto de mi vida es una acumulación de dolor y supervivencia sin más, sin vida y sin nada. La enfermedad avanza y la vida retrocede, las funciones vitales y poco más, si por lo menos el dolor desapareciese una sola vez, aunque fuese un pequeño periodo... no encuentro una morfina lo suficientemente fuerte como para poder tener esa sensación pero no hay manera de que esto suceda.

dimecres, 27 de gener del 2010

Dia 81: negre

Un cop més la foscor s'apodera del meu interior, la foscor més opaca possible i fa que no pugui mirar dins meu, tot el que veig és negre, fosc, tot el que porto dintre és com el meu cor, com els meus pensaments. Aquesta foscor no és d'ara, ja era abans, però ha canviat la seva textura, ara és d'una altra manera. Jo he canviat molt en aquests dies, he canviat i força en aquests últims temps. No se si ha estat la meva malaltia, o potser la meva darrera experiència humana i les seqüeles que em va deixar, no ho sé, però ja no sóc la mateixa persona, de fet, ja no sóc ni persona, sóc una mena de enorme massa de carn que pateix, sense cap mostra d'humanitat, sense cap mostra de sensibilitat, el dolor ha trencat lo poc que em quedava, m'he convertit en una bestia, un ésser tremendament primari.
Ara que ja no tinc esperances ni cap mena de possibilitats, ara ja no tinc moralitat, sóc com un animal que deambula, que només es mou per inércia, sense capacitat decisòria, sense llibertat d'elecció. Només em bellugo esperant el meu final, sobrevisc, no visc. La foscor ho ocupa tot i no veig res més que això, un futur fosc, una vida fosca i grisa, un present negre, un passat trist...

dimarts, 26 de gener del 2010

Día 80: sin luz

Por alguna extraña razón, hay días más oscuros que otros. La oscuridad siempre ha sido mi aliada, pero la oscuridad de la que ahora hablo es una oscuridad diferente de otras oscuridades de las que he hablado en otros momentos. La oscuridad que ahora me cubre también forma parte de mi propio interior. He dejado de ser transparente para mi mismo como antaño lo fui. Ahora descubro rincones que no conocía, y la característica esencial de estos rincones que descubro en mi interior es una oscuridad total, sin brillos, sin atisbo de luz, como un agujero negro que incluso se traga la luz, la desvía.
Me encuentro con un desconocido en mi interior, me encuentro que mi cotidianidad también me es ajena, me siento desubicado, sin referencias exteriores ni interiores. Moralmente esto no debería presentar ningún problema, pero sin referencias de ningún tipo tiene un peligro muy grande dada mi situación, me convierte en un ser capaz de todo, y cuando digo capaz de todo lo digo no de manera simbólica, sino literal. El dolor, la desesperanza y el hecho de ser un desconocido me convierten en un ser sin rumbo y que necesita hacer algo muy muy autodestructivo, pero no tiene nada que le sirva de referencia, por lo que sus actos pueden ser totalmente desmesurados. A eso voy, a la desmesura, al dolor sin ningún tipo de mesura y ha actuar en consecuencia.

dilluns, 25 de gener del 2010

Día 79: realidad

El sueño de la razón produce monstruos, eso dicen, a mi me pasa algo de signo totalmente contrario. La enfermedad me está produciendo algo parecido a un paraíso, pero es el despertar lo que es monstruoso. La realidad, siempre la realidad, que se va haciendo paso poco a poco entre los sueños, entre las esperanzas, la realidad siempre se abre paso y llega de la manera más dura y descarnada, a pesar de que quieras negarla, la lucidez sobre la realidad te alcanza, por mucho que la quieras negar, por mucho que intentes evadirla, por mucho que no quieras verla, por mucho que quieras evitar ni tan siquiera imaginarla, la realidad está allí, mirándote cara a cara, te descubre sólo, enfermo, desvalido, sin ningún tipo de defensa ante tal realidad. Tú tan sólo quieres encerrarte en ese sueño en que todo es de otra manera, quieres negarte a la realidad, a la enfermedad, quieres vivir en el sueño...

diumenge, 24 de gener del 2010

Día 78: sueños

Parecía un día agradable hasta que desperté. Todo era extrañamente genial, tenía lo que quería cerca de mi, estaba casi satisfecho, como jamás me he sentido, hasta que un ruido me ha puesto en mi sitio. El ruido era yo moviéndome, sonámbulo (creo), he abierto los ojos, me he dado cuenta de mi situación real, de mi dolor, de mi situación. Ha sido especialmente cruel cuando he descubierto que lo que había experimentado era tan falso como todo en esta historia, bueno, como casi todo. Lo único que no es falso en todo esto es este dolor intenso y brutal que me nubla la mente, que no me permite vivir, este dolor que me enferma y me debilita cada día que pasa. Si mi inconsciente empieza a hacerme estas malas pasadas, sólo he de pensar que la cosa puede ser todavía peor de lo que había pensado e imaginado. Si no puedo ni tan solo refugiarme en las horas, escasas, de sueño, ¿Dónde voy a refugiarme? Es una situación peor que la pesadilla en Elm Street, allí al menos morías, aquí no, tienes la falsa sensación de una felicidad aliena y falsa y luego despiertas y es como un mazazo, es algo tremendo, desesperante, innecesario. Sólo quisiera tener ese sueño para no despertar jamás, acabar así mis días...

dissabte, 23 de gener del 2010

Día 77: reality

... no hay nada nuevo bajo el sol, sigue el sufrimiento, siguen los nervios y han vuelto los ataques, ataques que pensaba que ya eran cosa del pasado, de un pasado turbio y triste. Estos han vuelto para recordarme mi condición, para que no pueda levantar la cabeza de donde la tengo ahora, para que nada cambie hacia una posible recuperación. Con los ataques, la incertidumbre crecerá, mi autonomía desaparecerá, y la cosa solo podrá que empeorar a no ser que en uno de estos ataques...

Pero esto ya solo es fruto de mi fantasía, debo de dejar de tener sueños, de tener aspiraciones, de utilizar la imaginación. Debo quedarme recluido en la realidad, sólo la realidad, ni más ni menos.

divendres, 22 de gener del 2010

Dia 76: no puede ser

No se si hauré de finiquitar aquest blog, juntament amb altres coses, perquè no em veig amb cor per fer res més del que faig, i no és res, no sé si ... a la merda!!!

dijous, 21 de gener del 2010

Dia 75: The horror, the horror

Les coses van empitjorant, un cop més ni tant sols puc escriure sobre la meva enfermetat ni sobre mi, només puc dir. MERDA, MERDA I MERDA, ESTIC FART. Ja no se si podré escriure més sense un plus de dolor.

dimecres, 20 de gener del 2010

Día 74: infección

Sigo igual, pero voy a intentar no dejarme vencer, voy a intentar escribir algo para ver si quiere salir algo de lo que tengo dentro y que me envenena poco a poco hasta consumirme. Voy perdiendo las ganas de todo, las apetencias, tantas y tan variadas antes, ahora han desaparecido. Nada parece llenar el espacio alrededor del que me muevo, ninguna motivación, ninguna expectativa, nada. El vacío más absoluto a mi alrededor y sobretodo en mi interior. Soy como la piel de un odre, henchida y hinchada por fuera pero vacía por dentro, que se ha dejado perder, se ha podrido, y ya huele a tal, solo acumulo el hedor de lo que poco que soy capaz de crear, algo tan etéreo como el gas, pero un gas nauseabundo, que provoca que nadie pueda parar a cierta distancia de mi. Ya no puedo disimular, me cuesta pasar el día a día, me he convertido en un ser indolente, mustio, tan solo resquicios de maldad ocasionalmente traspasan mis pensamientos, ideas diabólicas que afortunadamente no llegan a cuajar, pero que me agrían el día, las noches y la vida en general. Ya empiezo a pasar las noches de claro en claro y los días de turbio en turbio, pero al contrario de lo que le pasaba a tan genial personaje, no me nutro de sueños, sino de una realidad perversa, dura, atroz que me deja en un estado más propio de los vegetales que de los humanoides.
Pienso en todo, pienso en mi pasado, y cuan más cercano a mi lo veo, más lejano lo presiento. Las imágenes que el otro día vi me han dejado una marca que no desaparece y no sabía yo que estaba tan mal, no presentía una cosa que ya llevaba conmigo. Mi herida es de muerte, mi herida no cicatrizará, de ahí pasará a la sangre y la infección se extenderá como un reguero de pólvora por todo mi cuerpo hasta que yo solo sea un mar de llagas purulentas mientras me desvanezco por un dolor que no podré soportar, entonces vendrá el colapso, y puede que con ello, el descanso y la nada.
La enfermedad avanza pero ahora con la enfermedad del espíritu viene algo más tangible y más corpóreo. Ahora ya sólo puedo sufrir mucho, nada más me queda esta opción.

dimarts, 19 de gener del 2010

Día 73: ausencia

Hola a todos. Sigo ausente de mi mismo, por lo tanto quiero decir que es como si estuviera ausente. No puedo enfrentarme a mi lucha por la supervivencia, ya que no quiero sobrevivir, tan solo vivir, y eso ya no es posible. Triste destino para un desecho como yo.

dilluns, 18 de gener del 2010

Dia 72: no

Sobreviure i no viure, aquesta és la meva única sortida, ni tan sols per escriure estic capacitat, no ho puc fer, no em deixa el dolor, és massa viu, és massa intens, és massa per mi, no podré aguantar de cap de les maneres, hauré de fer una cosa abans de temps...

diumenge, 17 de gener del 2010

Día 71: explosión

Sigo en mi estado de asfixia, ni siquiera los largos paseos bajo la protección de la lluvia y la oscuridad sirven para sacármela de dentro, sigo sin poder respirar, sigo sin poder hacer nada, todo se hunde, o mejor dicho, yo me hundo, todo flota menos yo, que voy hundiéndome en la porquería poco a poco, y si empecé con la mierda en los tobillos, ya la tengo a la altura del cuello.
Voy a explotar de un momento a otro y no se como, no se si será una implosión o una explosión, pero esto no puede llegar mucho más lejos sin estallar de alguna manera. Ahora solo quiero que cuando esto suceda, como inevitable que es, no tenga ningún testigo cerca, nadie que lo vea y nadie que pueda salir perjudicado.

dissabte, 16 de gener del 2010

Día 70: Asfixia

No, no es que hoy me decida a escribir dos veces, ayer lo hice pasadas las 12, no podía escribir estando en el estado en que estaba y decidí a esperar a que pasase la hora de las brujas, hice la pobre aportación al diario que a mi mismo me prometí en su día y esto que ahora pergeño es la entrada que corresponde a hoy sábado. Mi estado ha empeorado, la asfixia me atenaza y no puedo seguir, no puedo hacer nada más que yacer aquí encerrado sin hacer nada más que estar rebozado en mis propios pensamientos y recuerdos. Unas imágenes puede que tuviesen la culpa, unas imágenes que vinieron a mi mente de improviso y que me han dejado al borde del colapso. No puedo seguir escribiendo, tengo el alma completamente rota y jamás volverá a recomponerse, lo sé. No puedo ni respirar, no puedo hacer absolutamente nada, sólo sufrir lo que supongo merezco por mi estupidez, por pretender apurar el cielo.

Dia 69: dia en blanc

Avui ha esta un dia tant en blanc que fins i tot l'he deixat passar per no haver d'escriure, ara ja ha acabat.

dijous, 14 de gener del 2010

Día 68: filtraciones

Tenemos muchas ideas a lo largo del día, muchas y muy diversas, pero dudo que la gente tenga las ideas que a mi se me agolpan mayoritariamente. Son ideas nihilistas, pero a un nivel que jamás había experimentado, y me cuesta creer que alguien haya podido tenerlas similares francamente. Nunca me he creído especialmente capacitado en nada, ni brillante, ni inteligente, ni creativo ni nada, solo un personaje de lo más gris y anodino, pero creo que en materia de estos tipos de ideas (que genero de algún modo inconsciente) tengo un don, un talento especial muy por encima del común de los mortales. Pueda que debiera centrarme en ese tipo de habilidad, un talento específico hacia el mal vertido hacía uno mismo, hacía la nada, el anorreamiento personal. Una pena, un desperdicio. La enfermedad va avanzando, se va filtrando poco a poco e inexorablemente hacía las zonas más profundas de mi cerebro...

dimecres, 13 de gener del 2010

Día 67: responsabilidad

Las cosas se tuercen poco a poco, pocas veces salen las cosas mal desde el principio. Pero un error milimétrico desde el inicio provoca que con el tiempo, ese error imperceptible adquiera proporciones cósmicas. Seguramente ese ha sido mi error, deberían haberme sacrificado poco después de nacer para evitar dolor, a mi y a todos los demás. No era necesario tanto dolor, tanta incompetencia derrochada por mi parte, una vida truncada, derrochada, otros podrían haber aprovechado mucho mejor que yo una vida que nunca he sabido aprovechar, que puede que no haya querido a un nivel inconsciente.
Soy algo más que un perdedor, un perdedor que tiene una extraña lucidez en sus últimos tiempos, la lucidez de haber sido testigo de su fracaso, de haber sido testimonio de cargo en un juicio contra mi mismo, donde yo he sido mi peor adversario, como no podía haber sido de otro modo. He sido, juez, testigo de cargo, acusado y fiscal; incluso he renunciado a defenderme yo mismo ni he querido tener un abogado de oficio. Esto no es una forma de masoquismo, es simplemente una vida desperdiciada. La enfermedad simplemente es un síntoma, una culminación, no tiene nada que ver con todo lo demás, con la vida que he llevado, con las cosas que he hecho. He sido libre, totalmente libre, casi ni con condicionamientos, tirarme al vertedero donde vivo ha sido simplemente fruto de una mala elección mía y sólo mía.

dimarts, 12 de gener del 2010

Dia 66: oscar

En ocasions, les persones malaltes fan coses per cridar l'atenció i així guanyar-se la pena i aconseguir atencions de les persones que els envolten i tenen a prop. Les persones que pateixen aquesta malaltia fan tot el contrari, no suporten les atencions de ningú i encara menys que els compadeixin, així que han de fer el cor fort i aparentar normalitat per evitar que la gent que puguin tenir al seu voltant se n'assabentin d'alguna cosa i puguin decidir intervenir, d'aquesta manera els afectats finalment han d'entrar en una dinàmica de ser més i més actor davant de tots, una mena d'hipocresia a la inversa per evitar que la gent intenti immiscuir-se en les seves vides. Per tant, acabes sent un excel·lent actor perquè en l'actuació està la preservació de la teva intimitat, que és l'única cosa que a partir d'aquests moments valoraràs. Actua, intenta semblar normal i tan superficial com puguis i serà tot bufar i fer ampolles, t'has de convertir en una fortalesa inexpugnable i això depèn del teu nivell d'actuació. Dia a dia has de fer actuacions d'oscars, no pots fallar ni un sol dia, i ho has de fer en ple desenvolupament de la malaltia, troban-te malament i sense ganes d'actuar.

dilluns, 11 de gener del 2010

Día 65: miradas

Hoy me ha pasado una cosa curiosa, por obligación he tenido que salir de mi enclaustramiento, he salido de mi aislamiento habitual y me he mezclado con la gente, como si fuera uno de ellos. He tomado precauciones, me he aislado lo más que he podido, iba protegido, con música para no escuchar el ruido de la gente, con lectura para no tener que mirar a la gente a sus rostros, a sus caras. Todo se estaba desarrollando como tenía previsto hasta que me he cruzado con una mirada, que para nada ha sido furtiva. Era en la calle, estaba anocheciendo y la otra persona era un homeless que estaba sentado en un portal y me miraba, me observaba no se durante cuanto tiempo. Cuando nuestras miradas se han cruzado he notado algo que jamás había experimentado, una calidez que no he reconocido hasta ahora, era como si fuésemos dos personas que nos comprendiésemos sin saber de nuestra existencia hasta el momento, y que hubiese suficiente con ello, no hacía falta más. Era como si fuésemos personas aquejadas del mismo mal, un mal que creíamos único pero que hemos comprobado que no, aunque lo sospechábamos. Era una mirada comprensiva por parte de los dos. Ha sido un breve instante pero intenso en la emoción que no surgía de dentro hacia fuera, sino que iba de dentro hacia más adentro. Cuando la mirada estaba a punto de extinguirse me ha regalado un gesto casi imperceptible, pero suficiente como para pensar que no era tan solo una paranoia mía, que él había captado algo que no puedo adivinar si era algo semejante a lo que aquí escribo o no, pero en todo caso mostraba más empatía que en ningún gesto ni ninguna palabra de las que he oído a mi alrededor en mucho, mucho tiempo.

diumenge, 10 de gener del 2010

Día 64: pasado

Hoy he reflexionado sobre el papel del pasado en nuestras vidas, debería ser importante dada mi dada mi situación y mi posicionamiento, pero voy observando últimamente que el pasado simplemente es un lastre que no me permite seguir adelante. Mi adelante es matizado, es un adelante que no lleva a ninguna parte, que carece por completo de futuro, de esperanza y de expectativas, es un adelante como inercia, no como alternativa o como fruto del libre albedrío, es un adelante vacío de contenido, es una caída al vacío, y por lo tanto, el pasado no ha de influir en nada, tan solo es un cúmulo de despropósitos recordados que infringen dolor y más dolor al presente, un presente preñado de dolor.

dissabte, 9 de gener del 2010

Día 63: estepario

Hay cosas en la vida que no se pueden dejar de lado y yo lo he hecho, no sólo ahora, también en otros momentos, pero nunca de una manera definitiva como ahora. Cuando dejas cosas de lado que no deberían haberse dejado y lo haces conscientemente y para siempre, las cosas están mal, muy mal. Así están las cosas pues, con decisiones irrevocables, con situaciones que no llevan a ninguna parte, a la deriva, tomando decisiones que deberían pensarse de una manera irracional.
Ahora hay que ahogar al individuo que lleva uno dentro y que lucha por surgir desde dentro para intentar parar este nihilismo en proceso de descenso a los infiernos. Ahogar al individuo, que desaparezca el humano que hay dentro, dejar únicamente al estepario que haga lo mejor que sabe hacer, sobrevivir en solitario en zonas deshabitadas, en zonas inhóspitas, donde debo vivir sin que nadie se acerque, soportando el frío y las pocas posibilidades de supervivencia, habiendo dejado a la manada que se traslade hacia zonas más tranquilas, seguras y confortables, mientras mi camino está dedicado a otros menesteres.
Bye, bye humano, es hora de desaparecer.

divendres, 8 de gener del 2010

Día 62: Ice, walk with me

Parece ser que mi cuerpo no me da tregua, inventa cosas para mantenerme distraído, pero no lo consigue por desgracia, pero el es insistente y parece que tiene cierta persistencia en mantenerme alejado de mis propios pensamientos lo que desconoce mi cuerpo es que por muy persistente que él se muestre, mi mente lo es mucha más, tan pertinaz como la sequía de tiempos inmemoriales, tan pertinaz como lo es en la actualidad, una sequía tremebunda, que ha secado gran parte de mi mismo, seguramente con carácter permanente. Ya no será posible la aparición de brotes verdes en mi, ya nada florecerá, me he convertido en un erial en muchos aspectos, y ante eso, por muchas distracciones que genere mi cuerpo (se podría generar otras cosas el muy cabrón), no hay nada que hacer, ganará siempre. De todas formas, gane quien gane, pierdo yo, siempre pierdo yo. Ya perdí hace un tiempo algo más valioso de lo que ahora puedo perder, por tanto, ahora ya no voy a lamentar nada.
Afortunadamente parece que hace algo de frío, y esto me protege un poco el carácter, pero la verdad es que relativamente poco, aunque se agradece salir a la calle y que el frío y la lluvia me abofeteen las mejillas mientras me doy mis interminables paseos esperando que llegue el fin deseado. Caminar y más caminar, gastar el calzado, gastar las pieles de los pies, gastar la paciencia, pero al menos el frío me hace sentir algo agradable, mucho mejor que no el helor de la soledad que ya no acompaña, que simplemente me envuelve y de que el otro día escribía. Sólo el hecho de que la música empañe los sonidos que emergen de la ciudad en la que me intento diluir, hace que no haga ninguna cosa extraña en estos viajes míos al inconsciente colectivo al que quiero integrarme aunque sea virtualmente.
Frío, cavalga conmigo.

dijous, 7 de gener del 2010

Dia 61: misèries

En ocasions ser un miserable no em sembla tant malament, però en altres ocasions em molesta profundament, i avui precisament no em sembla gens malament. Penso que ser un miserable és una opció i que no es pitjor que les altres donat el món on vivim. La hipocresia que m'envolta fa que pensar tot això em sigui força fàcil. Quan veig el que ha fet la gent, el que fan i analitzant el que diuen, com actuen, com desenvolupen les seves estratègies, veig que no hi ha tanta diferència entre els miserables com jo i "les bones persones". Sempre he tingut una tendència a veure la gent que presumiblement és "bona" amb certa desconfiança però sempre finalment havia tirat pel dret i confiava que existia aquesta gent. Ara, en aquests temps de enclaustrament, de tancament em dona per pensar que tota la gent que he tingut en algun moment a prop meu (realment molt poca gent en tants anys) i que moralment estaven a anys-llum de mi, s'han aprofitat de mi, m'han espremut a mi, a l'ésser menyspreable i miserable, i jo no he tret mai cap profit, només dolor i més dolor, remordiments i algun sentiment i complex divers. No he tret gaire de positiu, i tinc la sensació de que se m'han rifat, que s'han rigut de mi una i altra vegada, en algunes ocasions d'una manera escandalosa, ridícula. La bona gent aprofitant-se del càncer social com puc ser jo. Quina diferència hi ha doncs amb els miserables? Que moralment no hi ha res de dolent en aprofitar-se, en jugar amb nosaltres? Qui ho decideix, qui jutja, i amb quins arguments?
Ara ja és igual, ningú mai més tornarà a aprofitar-se de mi, això ho tinc molt i molt clar, serà molt difícil que algú pugui riure's de mi, ja he establert les mesures pertinents perquè això no torni a passar. Des de lluny, des de molt lluny, se m'intentarà jutjar, es podran dir coses o potser no, potser a partir d'ara passo desapercebut per tothom i no interessa per res tot això, ni la meva vida, ni la meva malaltia ni tot això que estic escrivint.

dimecres, 6 de gener del 2010

Día 60: aislado

Hoy es de esos días en que me hubiese gustado no despertarme. Puede que lo haya dicho en otra ocasión, pero hoy es de esos días en que realmente hubiese preferido no vivirlo. No ha pasado nada, ningún hecho, ningún acontecimiento, nada en especial, pero no me siento bien, no me siento nada bien. Deambulo todo el día en mi prisión, en mi refugio con una desazón que no es nada normal, pese a que no parece haber nada que la haya desencadenado, ningún percance. No he visto a nadie, no he hablado con nadie, no he tenido ninguna noticia, mi encierro, que se prolonga no se ha visto alterado por nada ni por nadie, ni sms, ni llamadas, ni nada que haya podido producir alguna alteración en mi estatus. Puede que la enfermedad me produzca estos estado paranoicos, puede que sea alguna otra cosa, pero ya empiezo a estar más que harto. Debería acostumbrarme a estos estados alterados de conciencia pero no lo hago, no hay manera de habituarme a esta desesperanza, a esta situación, no me habitúo a mi propia muerte social, aunque yo la haya escogido como mal menor.
Así paso los días, encerrado y aislado, con unos pensamientos que harían estremecer a Jack el Destripador, ocultado entre una soledad que me aísla, que me protege pero que también me desespera.

dimarts, 5 de gener del 2010

Día 59: estático

En estas épocas del año la gente está más insoportable que nunca, la masa, la chusma se convierten en algo tan odioso como lo peor imaginable. Ser antisocial en estos días casi hasta reconforta, estar encerrado en casa, sin ningún contacto, sin salir, sin ver a nadie, sin otra cosa que la propia soledad como compañera. Pero a diferencia de la canción de Moustaki, ahora ya mi soledad ni siquiera se convierte en mi compañera, mi soledad no me acompaña, eso era antes, hace unos años, cuando la soledad me parecía eso, una compañera que había tenido toda la vida, mi única compañera, pero ahora ya no, ahora ya incluso la soledad me ha abandonado y ahora lo que tengo a mi lado no me sirve de compañía ni nada, simplemente es un peso cada vez más difícil de soportar, que se hace duro, muy duro. Ser antisocial no es una opción como hace un tiempo, ser antisocial es únicamente mi condición natural dadas mis circunstancias, dada mi situación, dada mi enfermedad.
Ahora ya no me acompaña nada ni nadie, ni dentro ni fuera, como si tuviera el vacío absoluto a mi alrededor, como si todo a mi alrededor continuase funcionando menos yo. Todo a mi alrededor sigue normal, todo sigue igual, la vida sigue, pero no en mi organismo, ni en mi mente, yo me he quedado parado en un punto sin posibilidad de salir, atrapado, sin salida, condenado. Una buena muestra del sentido del humor del destino.

dilluns, 4 de gener del 2010

Día 58: indiscernible

Puede que si revisase ahora lo escrito hasta ahora, a parte de horrorizarme, más allá de haber conseguido los objetivos, puede que notase cierto desconcierto al mezclar la enfermedad con otros dolores, otros traumas, otras heridas que me acechan, han acechado o acecharan en el futuro. No quiero mezclar cosas, la enfermedad es la enfermedad y no tiene relación con nada de lo que en un pasado me ha sucedido. Evidentemente en la actualidad la enfermedad hace que mis viejos achaques sean más duros, pero no es la causa de ellos. Mi enfermedad no es más que la causa de si misma, el resto, no tiene nada que ver, el problema, o el hecho de que en ocasiones se puedan mezclar las cosas es que tanto la enfermedad como otras cosas causan dolor, y aunque son tipos de dolor muy diferentes, el dolor se mezcla, sobretodo el cansancio psicológico de tener que soportar dolores día tras día, sin tregua, sin esperanza, donde el dolor se junta con dolor y ya no se puede discernir si duele una cosa y otra, al final es dolor y lo único que quieres es que pare, que deje de doler, de la manera que sea, al precio que sea, un momento de paz, un momento de no sufrimiento, el nirvana. Importa poco en esos momentos que el dolor sea espiritual o corporal, que venga de un lado o de otro, quieres que pare, que deje de doler ni siquiera un momento para poder pensar, para poder vivir, la tenacidad del dolor lo hace insoportable, tanto por fuerte como por persistencia.
Podría ponerme poético y decir que me duele el alma, pero no lo haré, estoy lleno de odio, de maldad y mi cuerpo emponzoñado me impide hacer otra cosa más que odiar, he eliminado de mi la capacidad de amar, ni siquiera a mi mismo, de ahí mi desprecio, si puedo despreciarme a mi mismo de la manera que lo hago, imagínense al resto de la humanidad, con la que ya no comparto nada.

diumenge, 3 de gener del 2010

Dia 57: el fin de los días

Tras mi silencio, la enfermedad no ha dado muestras de tregua, y estas han sido unas fechas duras y mi espíritu ha sufrido más de la cuenta, más de lo que imaginaba soportar. He intentado apaciguar los dolores de las pocas maneras que mis cortas entendederas me han dejado percibir, he hecho lo que pensaba que podría apaciguar un poco mi alma herida de muerte, de dejar de sufrir por un momento, pero ha sido inútil ya que creo que más que ahuyentar mi dolor, lo he triplicado o quintuplicado, he sufrido estúpida e inútilmente un tormento inmerecido, inútil y descaradamente absurdo. El dolor me persigue, el dolor me hace ser más y más inhumano y más misántropo y estos días he podido notar como soy un apestado social, un individuo que ha sido expulsado del paraíso de sus semejantes. Expulsado, repudiado, odiado y proscrito, pero eso no es lo que me infringe todo este dolor, el dolor viene del pasado, de un pasado día a día más lejano y más cruel, un pasado injusto conmigo, un pasado de traición, un pasado que ya no volverá, un pasado que sólo está en mi mente, un pasado que no existe más que para mi, que me aturde, que me confunde y que no me deja vivir en mi presente. El dolor siempre me acompañará, mi futuro ya está comprometido con el destino ya que no existe futuro para mi, sólo existe presente con dolor, y si quiere mi maltrecho cuerpo, de vez en cuando, un pasado perfecto que sólo hace que producir una y mil veces un dolor indescriptible, un dolor agudo, un dolor profundo.
La enfermedad sigue, la enfermedad, siempre ella...