dilluns, 30 de novembre del 2009

Día 23: Helor

Afortunadamente ha vuelto el frío, después de mucho, mucho tiempo. El frío me reconforta un poco, sobretodo si fuera un frío intenso y duro, pero en las latitudes que nos movemos, esto no pasa nunca, así que debo acostumbrarme a pasar con días como hoy, un ligero frescor agradable y punto. El frío, notar el frío me hace sentir algo mejor, me hace sentir bien. Frío, oscuridad... quizás debería plantearme irme a vivir al norte, donde la noche puede llegar a ser larga y donde el frío, por mucho cambio climático que haya, siempre está presente. El frío hace que no haya insectos, saca a la gente de la calle, trae fenómenos atmosféricos severos, limpia el aire y da una sensación de frescor en la cara, que la corta, y eso es bueno para el enfermo. Siempre he querido quedarme aislado en una casa en la montaña mientras la nieve cae con fuerza mientras yo me pierdo entre la nieve, la ventisca o la niebla.
Pero para frío el que siento por dentro, independiente del que haga en el exterior. Es un frío que ha ido creciendo en mi interior a la vez que la enfermedad se ha ido apoderando de mi. Este frío ha ido helando poco a poco mi propio ser, y eso ha provocado que yo me pueda ir distanciando de mi mismo. El frío, el hielo se va posando en mis órganos internos, va cuajando y va acumulándose día a día haciendo más difícil el ser persona. Poco a poco el frío, el hielo saturará totalmente mi parte humana, mis órganos que me permiten ahora todavía (aunque más mal que bien) tener ligeros contactos con mis semejantes (cada vez menos), se quedaran tan helados como el hielo que se deposita encima... eso es, así será mi fin como persona, del que ya queda poco. Sólo hay que tener paciencia, lo único que temo, es que con el hielo, con el frío, el dolor aumenta.

diumenge, 29 de novembre del 2009

Día 22: Ira

Sigo recluido en mi casa afortunadamente. Hoy me he permitido el lujo de mirar por la ventana, me he quedado absorto mirando la gente pasar por entre el barrizal que domina la ventana. Me ha dado asco la gente, y en especial un individuo, nada especial eso es cierto. Un tipo apijado, como los muchos que pasean los domingos por aquí, un tipo insustancial, sin más, pero al ver su rostro, sus ademanes, su manera de mirar, lo he odiado inmediatamente. He estado tentado de bajar y darle una paliza, arrancarle la cara, cambiarle la mirada a golpes, sin más, sin explicaciones, sin mediar palabra. Apenas verle he sentido algo dentro mio que ha querido arrancarle la vida a golpes, utilizando la violencia, sin ningún tipo de paliativos. Descargar la vida a puñetazos, sin ningún tipo de causa, sin ningún tipo de explicación ni justificación. La violencia vuelve a apoderarse de mi, y sólo porque estoy recluido en casa no explota. No se si deberé mantenerme encerrado o dar rienda suelta a mi instinto en el futuro, no lo sé, pero me doy miedo a mi mismo, no sé si esto es consecuencia de la enfermedad o simplemente es una consecuencia de mi estado de ánimo como resultado de sentir lo que siento, en todo caso me asusta no poder controlarme. No se como puedo actuar cuando esté entre gente, si podré reprimir lo que he sentido hoy y que no es nuevo. No tengo miedo más que de mi mismo, no por lo que pueda pasarme, sino por lo que puedo llegar a ser capaz de hacer, estoy desatado, como una bestia salvaje acorralada, y no se muy bien por que razón. Se que soy capaz de hacer mucho daño, tengo un potencial para el mal realmente grande, soy alguien que puede llegar a ser muy peligrosa, especialmente porque no tengo miedo a nada, y eso siempre resulta muy peligroso, como las personas que no tienen umbral del dolor, y yo lo estoy perdiendo también, por saturación. No quiero pensar en la repercusión de mis actos antes de cometerlos, pero no me gusta nada el cariz que pueden tomar los acontecimientos. Cuidado mundo, estoy en él y no se que puedo llegar hacer. No se como podrían explicar algo como yo los que creen en la teoría gaya de la tierra, me gustaría saberlo pero creo que no pueden prever algo como yo, y es que no es fácil. Si me veis alguna vez por la calle, tapaos el rostro por lo que pueda ser, apartaros, cruzad a la otra acera, y rezad el que sepáis si en algo confiáis.

dissabte, 28 de novembre del 2009

Día 21: No future

Hola a todos otro día más. Después de más de 24 horas de aislamiento, mi confianza en el proyecto no ha mejorado mucho, pero soy tozudo y seguiré mientras pueda. He visto signos de perplejidad a mi alrededor, nadie de los que ocasionalmente están cerca de mí físicamente no tienen ni idea de nada de lo que ocurre en mi interior. Yo no doy muestras de nada, y mi blindaje aguanta, nadie sospecha nada y se que si sospechan, nadie dirá nada porque no se puede entender nada, todo esto queda entre este diario de la enfermedad y yo.
Hoy he querido salir de casa, pero he tenido miedo, mi casa empieza a ser mi cárcel a la vez que mi refugio, un lugar ambivalente que en otras ocasiones ya había sido una cosa similar pero por causas totalmente distintas. Ahora representa una cárcel de verdad y un refugio de verdad, no es a nivel metafórico, no es una manera de hablar, es una realidad. A veces encuentro a faltar algo de humanidad, pero solo tengo que remontarme un poquito en la memoria para pensar que quizás no es buena idea, que lo mejor es que yo esté al margen de todo el mundo, de todos, y si fuera posible, incluso de mi mismo. En el terreno existencial creo que eso ya es posible, en el terreno físico, todavía no. No descarto que con la progresión de mi enfermedad, llegue un punto en que incluso eso sea posible aunque pueda parecer una locura, pero ahora mismo, veo cosas mucho más difíciles que eso. Veo cosas, veo cosas, veo cosas y no me gustan nada de nada. Odio mis "visiones" de futuro, no me gusta ver, notar, predecir o imaginar mi futuro, ni siquiera el más cercano, porqué el más lejano ya ni lo intento pensar, no quiero pensar en él, sólo quiero dejar de pensar en el futuro, me deja muy mal pensar en cualquier tipo de futuro, sobretodo porque no tengo ningún tipo de futuro... y no, no soy punk, simplemente un enfermo.

divendres, 27 de novembre del 2009

Dia 20: Treva

Avui no sé si em sento millor o potser és el fet de veure'm alleugerit de que sigui divendres. La perspectiva d'estar dos dies sense la obligació de no veure ningú, sempre m'alegra, sempre es veu com una bona noticia. Recordo quan els divendres havien estat una condició de possibilitat de fer el que fos, però no hi havia por darrera, podia fer qualsevol activitat, per social que aquesta fos, i fins i tot desitjava aquestes activitats amb diferents finalitats segons les etapes, però ara el divendres significa inici del refugi, només vull estar tancat amb la meva malaltia, ella i jo sols, sense ningú que faci augmentar la sensació de dolor. El dolor no està ni de lluny apaivagat, però en soledat el dolor deixa de tenir un component que el fa més difícil de sostenir, més dur, més feixuc, més llenya a afegir a la meva dura càrrega, i quan més càrrega i més feixuga, més buit estic jo, irònic.
Però aquesta expectativa, la d'arribar a una petita treva social, no és gaire cosa, no alleugereix massa el pes de la malaltia, ni els seus símptomes, que normalment acostumen a augmentar els caps de setmana. Una cosa per l'altre. Tot se'n va a la merda poc a poc, tot trontolla, i el meu cap va pensant quines coses pot fer, quines opcions tinc, quina cosa pot treure'm de dins la meva malaltia, el meu alien, el meu jo. Vull ser una altra persona, vull ser algú diferent a mi mateix, no vull la meva vida, no vull ser jo, no vull continuar...

dijous, 26 de novembre del 2009

Día 19: sistema inmunológico

La cosa sigue mal, la cosa pinta mal, es algo que veo venir, pero que no puedo evitar, como si fuera viendo lo inevitable como viene hacia mi, y yo sin poder hacer otra cosa que asistir como espectador, como si estuviera absorto ante mi propio final, como si me quedase esperando algo que no quiero que pase pero que no puedo hacer nada, una extraña fascinación. Pero no estoy fascinado por nada, no estoy absorto, no estoy asistiendo a nada especial, tan solo es la degradación natural del individuo. Mi individualidad ha llegado a un límite, mi yo se ha segregado de mi propio ego, de manera que me he quedado solo, una soledad extraña, no la soledad a la que estaba acostumbrado y que incluso era asimilada con cierta complacencia. Ahora no, me siento extraño, ajeno a mi ante mi propia soledad, no desamparado, tan solo vacío, más vacío que nunca... llegaré a extremos muy lejanos con mi enfermedad, pero no se si seré capaz de digerirlos. Cuando empecé pensé que sería duro, pero jamás dudé de que podría soportarlo, ahora soy mucho más escéptico, ahora dudo de lo que podré llegar a aguantar. Mis resistencias están bajo cero, mi sistema inmunológico no genera suficientes endorfinas para dormir mi mente lo suficiente, el dolor me hace delirar...

dimecres, 25 de novembre del 2009

Día 18: Incapacitat

El que ahir titulava impotència crec que més aviat ho hauria d'interpretar com incapacitat. Tot és més dur, tot és més fosc, res te sentit i el que ho podia tenir, com aquest experiment, deixa de tenir-ho poc a poc. Si ahir deixava veure per sobre el meu mal estat, avui encara és més evident, i per tant, l'escriptura és molt més tortuosa, jo estic molt més torturat i la cosa es complica, igualment que la meva vida. Mai havia pretés que això deixés veure aspectes vitals meus, però quan em fonc en l'escriptura, una part de mi (petita i difícil de veure) traspassa a l'interior d'aquesta maleïda andròmina que martiritzo amb el meu repitequeig buit i feixuc. De fet ja ni em molesto a buscar algunes imatges, ja ni em molesto a escriure segurament, tot deixa de sentit poc a poc. Abans no trobava sentit a la meva existència en molts aspectes, ara poc a poc el món va desapareixent...

dimarts, 24 de novembre del 2009

Dia 17: Impotencia

Creo que no voy a poder seguir, que mi experimento puede acabar en breve porque no me siento capaz, no puedo superar el dolor que me rompe el alma, que me descuartiza por dentro a un nivel infinitesimal. Me siento ante el ordenador y me duele cada centímetro de mi mente que ha de pergeñar algunas palabras para que mis dedos puedan teclear. No me siento fuerte, no me puedo sentar ante el "papel" en blanco y verme reflejado en él. Tengo la firme voluntad de acabar este diario, pero no se si seré capaz, me veo perdido entre el dolor, sin capacidad de reacción ante mi mismo, y escribir me cuesta cada día más. Yo lo intento, intento abstraerme lo suficiente como para no entorpecer lo que quiero reflejar en estas páginas, pero no puedo, no tengo suficiente valor como para sacar de mí partes que revelen el proceso de la enfermedad. El dolor me atenaza y determinados recuerdos me provocan algo más que dolor, me cortocircuitan. Hoy es un mal día, hoy ha sido una mierda de día, y me espera una noche atroz me temo, no se si refugiarme en las drogas que me procuren un periodo de inconsciencia que me de tregua. No quiero depender de los fármacos, pero quiero dejar de sufrir, pero los fármacos me embotan el cerebro, pierdo la lucidez que me da la enfermedad...creo.

dilluns, 23 de novembre del 2009

Día 16: hastio

Hoy he despertado como si lo hubiese hecho dentro de una tumba, levantarme ha sido como tener que avanzar 2 pies de tierra encima mio antes de salir a la calle. ¿Y total para que? Hacer un tipo de tareas programadas y ya está, para nada, para sobrevivir y punto. Ahora que ya están hechas esas tareas, esperar a que el ciclo se cumpla y mañana de nuevo otra tortura más. Ahora ya voy pensando en acabar, en finalizar todo esto, no puede prolongarse más porqué se ha hecho interminable.
Una vez ya he hablado de mi vida enterrado, hoy no tengo ganas de explicar nada más de mi enfermedad, de mi vida y de nada. Hoy estoy hostil con todos, también con la posible gente que pueda leer esto (he mirado una aplicación y las visitas son cero, afortunadamente). Cada vez me cuesta más incluso escribir y no sé si podré llevar a cabo lo que tenía previsto, ir dando muestras de mi enfermedad. Creo que un día mi degeneración llegará a tal extremo que no me será posible hacerlo, un día puedo decir basta, y mi cuerpo no hacerme caso.
Hoy también ha sido un mal día, la noche me acecha y me advierte que ya queda poco antes que las drogas me hagan efecto y me suman en un estado de inconsciencia.

diumenge, 22 de novembre del 2009

Día 15: Cualquier día

Sigue siendo hoy un día similar al de ayer en muchos aspectos, sin variaciones, sin mutaciones internas, con los dolores intensísimos de siempre, sin esperanzas... pero la enfermedad sigue evolucionando. No veo ningún síntoma, ningún indicio del cambio pero lo intuyo dentro de mi, hay algo que me dice que la cosa va empeorando, como el mundo que se desmorona a mi alrededor. Todo parece derrumbarse a mi alrededor aunque yo preferiría que fuese encima mio, puede que eso significase una tregua, pero no, no hay tregua. Afortunadamente no he de ver a nadie ni he de hablar con nadie, puedo estar refugiado y eso aunque no calma, si que hace que la cosa no suba a mayores cotas de violencia, a mayor desasosiego. Debo cerrarme más de lo que lo he hecho hasta ahora, sobretodo en previsión de lo que se me viene encima, no puedo permitirme ningún lujo, ningún acercamiento al enemigo, ninguna muestra de debilidad. He de mantenerme fuerte ante ciertas decisiones, por dolorosas que puedan ser o parecer, algo más que mi propia vida está en juego, algo más importante que una vida absurda y patética. Puede que ya quede poco, a pesar de que eso sea relativo, pero puede que no quede tan poco como yo imagino, puede que sea el principio del fin (que en las narraciones de aventuras queda tan bien, pero que aplicado a una vida triste no tanto), y ante la imposibilidad de no saber nunca lo que queda, mejor tomar precauciones, estar prevenido, prevenido para lo peor.
Nunca he sido previsor, en nada y con nadie, he actuado más o menos con una "sana" inconsciencia pensando que la vida era otra cosa, haciendo lo que creía en otro tiempo que era lo que debía hacer ya que quería y no parecía haber nada malo en las cosas ni en las personas... pero ese tiempo acabó ya por fin. Ya no habrá más actuación, ya no habrá más buenas palabras y actos, ya no habrá cordialidad, ya no habrá sentimiento, sólo quedará frío cálculo y desdén si es que se produce cierto tipo de contacto. Ha de empezar otra época, igualmente dolorosa, pero ahora pretendo que el dolor se contagie por allá donde voy. Ya que yo no puedo prescindir de él, hagámos de él una enseña. Ya no tengo a nadie en mi vida, los he ido alejando o se han alejado ellos de mi, ahora empieza una etapa de libertad, una libertad peligrosa pero también poderosa, sin paliativos, sin normas que cumplir, una libertad real al no tener semejantes al rededor. En los libros de ética siempre se habla de estos temas, cansinamente, y se hace incidencia en que la libertad del individuo radica en los otros, que para ser nosotros necesitamos a los otros, etc, etc. Ya me he librado de "los otros" y ahora solo queda el yo, el ego, y nada más, he erradicado de mi vida cualquier otra voluntad humana que no sea la misma (aunque albergo mis dudas de que yo pueda seguir considerándome humano, y no por mi decisión de haber acabado con el resto de la gente), sólo yo y mi circunstancia. Ahora el dolor guiará mis actos y mis actos no me llevarán a ninguna parte, no como hasta ahora que me llevaban a territorios hostiles y equivocados. Ahora ya no habrá error de ningún tipo por mi parte, sólo acción-reacción, y todo ello dictado por ese atisbo de sentimiento que tengo dentro, que es dolor conspicuo, vacío intenso y ganas de acabar con la farsa, la farsa de la vida social. Ya solo me queda ser un superviviente, sobrevivir más que vivir. He renunciado a la vida, la enfermedad me ha ayudado a dejar de ser el individuo patético que era, ahora seré muchas cosas, todas ellas seguramente malas o peores, pero ya nunca se podrá tachar de patética mi existencia como hasta ahora, ya nadie se reirá de mi, ahora no, van a aprender a temerme de una manera que no se imaginan. Si alguien se acerca se arrepentirá de acercarse a un enfermo terminal.
Un día cualquiera, en una ciudad cualquiera os podéis encontrar con alguien que no quiere un mundo como en el que vosotros circuláis. Alguien que renuncia a lo que vosotros llamáis privilegio, alguien que renuncia a vivir en el estricto sentido de la palabra. Vida no es existencia, vida no es la que llevo, por eso me es tan fácil renunciar a algo que no tengo, y que sobretodo, ya no la quiero, la desprecio.

dissabte, 21 de novembre del 2009

Dia 14: ...

Hi han dies en que tot sembla llunyà i desdibuixat, que et despertes i penses que fa molt temps que no has pensat en certes coses, que t'havies oblidat de tu mateix. Aquests dies, si segueixes pensant finalment arribes a la conclusió que no era això, sinó que simplement no t'havies despertat amb la mateixa sensació que altres dies, que potser per la naturalesa dels teus somnis, perquè no has somiat, o perquè el que has somiat t'ha transportat en l'espai i el temps.
Avui no és un d'aquests dies, avui sento només fàstic i dolor, no només el dolor habitual, sinó que el dolor avui se sent més, com si tingués un principi d'hipersensibilitat. No se si aquest dolo es perquè recordo o perquè oblido, però avui és més fort, els nervis son pitjor i sento fàstic d'aquesta situació que ja dura i dura i no varia, no canvia.
Avui ni escriure puc sense tenir la sensació desagradable del vòmit...

divendres, 20 de novembre del 2009

Día 13: Bonito día, proclamo.

Tengo ganas de gritar, de irme, de desaparecer, una vez más, un día más, no parece haber cambios y en mi estado actual, creo que es lo peor que puede pasarme. Un mundo invariable, un tedio existencial en un estado en el que no quieres estar, en que cualquier cambio puede ser redentor porque tienes el convencimiento que cualquier cambio, del tipo que sea, nunca puede ser peor que lo que estas pasando en ese momento, cualquier cambio es bueno porque crees que nada de lo que pueda significar un cambio pueda ser malo. Lo malo, o lo peor, es estar en esa situación. La enfermedad, la locura, tiene esa concepción del estado propio, estas instalado en la peor opción posible en el peor momento, y cualquier atisbo de cambio es visto como una esperanza, como maná espiritual que podrá hacernos tirar adelante un poquito más, que eso es lo único que necesitamos, engañarnos un poco más, un pasito adelante puede significar la salvación.
Muchas veces he pensado que mi enfermedad era algo que derivaba de los nervios, una enfermedad nerviosa, antes de llamarle "mi locura". Todavía no se si mi estado nervioso, si mi alteración, ha sido una causa o una consecuencia, pero después de años, sigue ahí y no he podido aclimatarme, no he podido acostumbrarme, los nervios siguen ahí, el dolor sigue ahí, y con esta persistencia de la enfermedad todo se complica porque el horizonte es cada día que pasa más oscuro, más negro, más desesperado. La paciencia va disminuyendo, las defensas desaparecen, el mundo se curva sobre mi y la salida, la solución, parece cada vez más lejos, más imposible, más una quimera. Todo es peor día a día si no hay cambios, porque sin ningún cambio implica que cada vez queda menos tiempo, que cada vez el dolor dura más tiempo, que puede que no desaparezca jamás, que me acompañe todo lo que me quede de vida el dolor insoportable no me deje nunca y me niego, me rebelo a vivir en estas condiciones, porque vivir así no es vivir, o cuando menos, no es una forma de vida aceptable, no para mi, si alguien está dispuesto a vivir así, en estas condiciones, no soy yo el que le niegue su derecho, pero no para mi, tengo muy claro lo que estoy dispuesto a aguantar y lo que no.
Puede que sea una coincidencia, aunque no creo en ellas, pero desde que inicié esta estupidez, el tiempo se mantiene también invariable, con una bonanza insoportable, con una estabilidad desasogante (no se si ni siquiera existe esta palabra aplicada así), con una temperatura impropia, como si la naturaleza misma estuviera perpleja, confusa, sin saber que hacer y ante la duda, se mantuviese en este estado ambiguo. Incluso la naturaleza es ambigua... Lo único que no es ambiguo es mi estado. Vivo inmerso en una ciudad en que hace un buen día (táchese lo que no proceda, buen día no es sinónimo de sol y calor, puagh!) pero yo lo percibo de otra manera, por lo que la gente de mi alrededor no entiende nada de nada de lo que a mi me pasa, pero aunque lo entendiera, yo tampoco encontraría consuelo. Ojalá esta noche la niebla invada toda la ciudad, yo me convierta en un paseante nocturno y me engulla, me devore y me digiera, en una digestión que durase más de mil años...

dijous, 19 de novembre del 2009

Día 12: Dolor

No sé si la malaltia avança o no, però avui no estic de la mateixa manera, m'he aixecat més cansat, més desesperançat que altres dies. No crec que tingui a veure a una malaltia fisiològica, simplement avui és un dia pitjor que els anteriors. Em sento més llop estepari que mai, més allunyat. Si no fos per un petit detall, potser no tan petit, estaria més a prop de ser un robot que una persona. Encara tinc un dolor massa gran, però si aquest dolor remet, ja seré autosuficient, ja podré prescindir totalment de tothom. Ara ja ho puc fer, però encara sento dolor, molt intens, que em fa recular de la meva tendència, però al que aspiro és a no sentir dolor, i un cop això pugui ser, ja no tornaré a cometre més errors, ja hauré aprés i se perfectament quin ha de ser el meu camí. Des de molt jovenet (ara fa mil anys) havia volgut ser independent, i ara estic molt a prop de poder-ho ser del tot, independent totalment i autosuficient també en matèria emocional. Un cop desaparegui el dolor (suposant que pugui remetre algun dia, ara mateix no sóc optimista respecte això) no em caldrà mai més dependre de ningú, podré fer la meva sense cap mena d'escrúpol, podré aïllar-me com em correspon a mi, podré fer totes aquelles coses que havia rumiat, però amb aquest dolor, m'és impossible fer res, no puc ni tan sols pensar.
Atenció al que desitgeu perquè podria fer-se realitat... això potser m'ha passat a mi, durant molts anys he anhelat una cosa que finalment em va passar, però no havia calculat els efectes secundaris, i la meva vida va donar un tomb que m'ha portat a submergir-me a la més indigna misèria moral. Ara ja puc ser independent, ara ja estic sol, ara només cal que desaparegui el dolor, però no se si això serà possible...

dimecres, 18 de novembre del 2009

Día 11: A la deriva

Si, así voy, a la deriva, un día más, una nueva jornada, another brik on the wall. En Catalunya dicen que "qui dia passa, any empeny" pero yo estoy dudándolo sinceramente. Desde mi enfermedad, o como la llamo hoy, desde mi muerte prematura (no por cuando llega, en tanto y en cuanto llega sin poderse ir uno de su cuerpo...), no hay día en que no lamente "estar", las cosas que antaño me conmovían o simplemente me agradaban, hoy simplemente me torturan. No encuentro consuelo ni tan solo en el arte, en esa manera de sublimarse a la que hacía referencia Freud. No, la vida se ha convertido en algo siniestro para los que, como yo, ya hemos dejado cierto plano de la existencia, y esta se ha tornado más en tortura que en condición de posibilidad de nada. Todo es vano, todo es fútil, todo es innecesario, todo es inútil, todo es prescindible, nada hay que haga vibrar un mínimo a este ser enfermo, más que las posibilidades de sucumbir a un final, sea el que fuere.
Vivo en un país absurdo, en un mundo absurdo y yo soy un ser también absurdo, pero de otra manera, ya que no me reconozco ni me siento atado ni identificado con nada ni con nadie. No se hasta que punto todo ello deriva de mi enfermedad o simplemente forma parte de mi idiosincrasia. Es un estado alterado de conciencia seguramente, pero no puedo hacer un análisis estando dentro de mi mismo, no puedo salir de mi mismo aunque mi estado se me asemeja a estar perpetuamente fuera de mi mismo continuamente. Es extraño y patético al mismo tiempo.
Hoy quisiera reventar la cabeza de alguien a golpes, me impulsa a ello una violencia ciega que nubla mi pretendida racionalidad. Hiervo de rabia por dentro, los nervios me atenazan aunque desconozco el origen de ellos (ya me acompañan en mi triste existencia largo tiempo), y me llevan a un estado de agresividad extremo que me hace sentir estas ganas de ejercer actos de violencia, pero no de una manera gratuita, o no indiscriminadamente al menos. La violencia debe descargarse en ciertos tipos o tipejos, haciéndoles saber cual ha sido su error, que no su culpa. En ocasiones esta rabia surge impulsivamente, pero ultimamente la siento de una forma subliminal, todo el tiempo, y fantaseo con la posibilidad de descargar todo lo que llevo dentro en determinadas personas como premio a su manera de hacer o por su personalidad, para nada tiene que ver con el concepto de culpa o consideraciones morales superiores. Yo me erijo en jurado, abogado y fiscal, y yo también he de ser el verdugo, de eso se trata al menos.
No quiero asustar a nadie, ya tengo yo suficiente capacidad para alterarme por ello, pero tampoco sirve de nada ocultar lo que se siente, lo que se piensa, sea o no sea lícito, sea o no sea inducido, sea o no sea humano. No se si esta manera de llevarse es inhumana o demasiado humana, en todo caso, es una forma poco ortodoxa y totalmente indigna de seres superiores, pero como ya dije, me da absolutamente igual. Voy a la deriva, voy encaminado a mi propia perdición, pero, ¿quien dijo que la vida fuera fácil? Es más, ¿Quién puede afirmar que esto que yo tengo es vida? Grotesco, ni tan siquiera surrealista, no es tan importante ni siquiera especial como pare ser nada más que grotesco.

dimarts, 17 de novembre del 2009

Día 10: Col·lapse

Acabo de mirar els diaris, alguns, d'avui i el meu desànim creix exponencialment a les coses que llegeixo, no pels desastres i les coses que la gent normalment critica, corrupcions, assassinats, atemptats, etc. Això ja ho tinc assumit, potser avui el que més em molesta son noticies "normals" d'aquestes que la gent llegeix sense fer escarafalls i sense comentar amb les persones que tenen més a prop, intentant donar sentencies morals, gairebé pontificant. Aquestes noticies o articles d'opinió que passen més desapercebuts precisament són els que em glaçant la sang, precisament perquè me'n adono més de que la meva malaltia va augmentant dia a dia sense remei, i que m'allunyo de tot. Ja procuro de no mirar massa els mass media, però de vegades és inevitable, sobretot en moments d'avorriment, estones buides que s'intercalen entre l'horror quotidià i que l'únic material que tens a prop son diaris, gratuïts o de pagament, o els mitjans audiovisuals, que ja són el no va més.
Conforme vaig llegint, el dolor augmenta, un dolor agut i penetrant, fins el moll de l'os, que em fa recordar la meva natura perversa, la meva decrepitud moral, la meva malaltia degenerativa, la meva estupidesa congènita. La lectura d'aquests productes em produeix un gran malestar i desencís, sobre l'espècie humana i sobre mi en general. Els meus pensaments s'acceleren i porten a llocs insospitats, lluny de la realitat, però no pas a un refugi, sinó a uns racons especialment foscos del meu propi interior, i el meu interior, cada cop és més fosc i més tortuós. La lectura sobre els meus congèneres em fa treure el pitjor de mi, que això és molt dir, tinc molt a treure i res és bo, per això el meu retiro, per això la meva absència del món, i això comporta la meva eliminació, la meva desaparició paulatina però irrevocable.
La bogeria no se a quins nivells pot arribar, ni si tan sols se li pot dir bogeria, però jo prefereixo definir-me com a boig perquè al capdavall, la bogeria és una malaltia, i jo sóc un malalt, un malalt mental. Potser des de fora no semblo un boig, més aviat un ximple o un idiota, però segurament estareu d'acord, que donades les circumstàncies, el que es vegi des de fora tant se me'n refot. Potser això es el símptoma que més m'espanta de mi mateix, el fet de que tot t'és igual, un pasotisme perillós, una deixadesa moral i física i que no pot portar a res de bo, però ni tan sols això m'importa, ja tot està decidit i el meu camí està fortament traçat, ni tant sols tinc esma per lluitar, no val la pena cap lluita, no val la pena cap resistència, no val la pena res de res. Esperar el moment idoni i ja està, veure's degenerar, captar el lent passar de la vida al teu costat sense que puguis fer res per aturar-la, captar la vida con si fos una cosa aliena, com si jo no fos un ésser viu, com si jo no fos d'aquest món, com si jo estigués ja mort, ni tant sols un zombie qualsevol amb dret a menjar cervell, ni aquest trist desconsol em queda. Només resta l'abisme, un de profund, un de ben fons i ple de no-res.

dilluns, 16 de novembre del 2009

Día 9: Soledad

Miro esto que estoy perpetrando y no lo veo claro, a pesar de que no lo puedo leer. Si cometiera el error de leer lo que escribo, borraría inmediatamente toda esta sarta de despropósitos. Pero he visto que parece haber un claro afán por monotemizar cada uno de mis escritos, y esta no era mi pretensión, parece que sólo tenga un pensamiento por día, o que se convierta en el "día de" y al final acabaré los adjetivos. Ojalá mis pensamientos tuvieran este rigor, esa potencia y fueran tan sencillos. La verdad es que si escribiera lo que me pasa por la cabeza esta página estaría censurada, y yo posiblemente ganaría el premio nobel de literatura a la vez que estaría encerrado en una prisión de máxima seguridad. Nadie puede plasmar su pensamiento, de ninguna forma, pero a las personas aquejadas de tal enfermedad mental, todavía menos porque la complejidad y absurdidad de tales pensamientos hacen que ni tan siquiera alguien con una capacidad ilimitada de comprensión pudiese con ellos. Lo peor no es la incomprensión, lo peor es la soledad que deriva de unos pensamientos que ni siquiera el que los posee puede discernir.
La soledad me ha acompañado siempre, podría ser una buena descripción de mi mismo. Una soledad que no tiene nada que ver con el tipo de vida que haya practicado. Una soledad a la que me había acostumbrado e incluso me hacía sentir bien, pero he aquí que contraje la enfermedad y la soledad se hizo más insoportable, menos llevadera y más cruel conmigo. Una soledad en la que ya no puedo refugiarme, una soledad no deseada pero a la que no puedo escapar, y ni siquiera debo intentarlo ya que las consecuencias podrían ser fatales, para mi y para todos. Debo permanecer solo, y no sólo en el plan físico, en el plano metafísico, todavía más. Mi enfermedad me aísla del mundo, pero también me aísla de mi mismo hasta que llegue el momento en que yo no perteneceré a mi mismo, en que mi imagen reflejada de mi mismo sólo conlleve ver a un ser extraño y taciturno que no puede entender quien es la persona que lo está mirando ni por que le mira. Es una soledad pesada, dura y destructiva, ya no es el momento que esperaba, ya no es un refugio, ya no es algo a lo que aspirar, se ha convertido en una condena, junto con mi patética existencia y mis otros deberes que hasta ahora he tenido y de los que me he librado. Una soledad que poco a poco me deshumaniza un poco más, me desespera un poco más, me deja derrotado y vencido, sin ganas de lucha, una desesperanza en todo y en todos, un no querer volver a ver a nadie nunca más, a no esperar nada más, a querer desaparecer diluido como una lágrima en la lluvia (poético fragmento de Blade Runner que ahora no viene a cuento). La soledad es dura, pero a veces reconforta, la soledad de la enfermedad no, sólo destruye. Estoy destruido, a punto de saltar al vacío, un vacío interior, por supuesto, un abismo insondable.

diumenge, 15 de novembre del 2009

Día 8: Foscor

Avui ha estat un dia especialment fosc, la foscor sembla envoltar-lo tot, a mi inclòs. He mirat per la finestra i el que he vist no m'ha agradat, gent movent-se amunt i avall, una mena de caos ordenat. Hi han dies en que tolero la gent, i altres que ni tan sols la puc veure, així que he tancat les persianes per no haver de veure ningú. He desconnectat els telèfons i fins i tot he desconnectat l'antena de televisió per si tenia una mala temptació. Ni tan sols les imatges de la gent podia veure, ni tan sols això. La meva malaltia te aquestes exigències, de vegades, i això que només estic en el primer estadi, afortunadament avui ha estat fàcil, no tenia cap obligació contractual i no he hagut de donar explicacions ni ordir artificis, simplement m'he tancat i prou.
La foscor ha vingut just després, un cop a la soledat del meu bunker, els pensaments que m'han assaltat han estat especialment foscos i durs de tenir, fins el punt de fer-se insuportables. Recordo que en el seu moment hi havia una visió que podia fer-me deixar de pensar, però això ja és història i no puc recórrer mai més a aquesta estratègia. Hi havia un temps en que només contemplant o imaginant certa cosa, jo podia deixar de ser jo, jo deixava de pensar, m'oblidava del món i podia ser feliç momentàniament, aportava pau al meu jo torturat, abans de saber que jo era un malalt, un malalt terminal.
La foscor domina el meu pensament a un nivell inversemblant, i tot està tenyit d'aquesta foscor que es fa claustrofòbica, fins i tot per aquestes persones que diuen que els agrada la foscor. Estar a la foscor és com viure dins d'un túnel de metro que discorri a kilòmetres de la superfície i en absència total de llum elèctrica o de qualsevol altre tipus. Es com si dins d'aquest túnel fosc, misteriós i insondable tinguessis un llumí per guiar-te i haguessis de trobar alguna cosa, en aquest cas el teu camí amb una llum tènue i fantasmagòrica. Ni tan sols saps si estàs en la línia correcta, ni saps on va, l'única cosa que saps es que dins l'enorme xarxa d'aquest metro, la majoria de túnels porten a la perdició, només un és el camí bo, però no tens cap pista ni tens la possibilitat de saber quin és i està ple de ramals i intercomunicadors, farcit d'estacions que no donen cap mena d'informació però que distreuen de la finalitat darrera. En la foscor, la desorientació és excepcional, i sents sorolls de fons que no ets capaç de dir si arriba d'un costat o d'un altre, si de més amunt o més avall i el que és pitjor, no saps l'origen d'aquests sorolls, que no pots dirimir ni l'origen ni les intencions dels que ho provoquen. Tal qual com una pel·lícula de por, però aquesta por no és fictícia, és real, més que real, terroritza, i desencoratja als individus que es veuen sumits en aquest estat. No saps que fer, no saps si tirar endavant o endarrere, i contínuament vas trobant alternatives tan fosques com les que vas deixant, fins a la bogeria, sense saber si vas en cercles o en línia recta, sense saber que t'acostes o t'allunyes. La foscor s'apodera de tu i ja no et deixa mai, una foscor glaçada que tens sempre dins del cor, no és la malaltia, però forma part d'ella. Avui serà una nit molt més fosca del que ha estat el dia. La foscor dins la foscor, i a la ment, prou imatges per espantar, per terroritzar el malalt. Estic en un túnel i no hi ha una llum blanca al final, no la veure mai perquè el meu destí no posseeix llum, es tan fosc com el meu camí, per tant no trobaré pistes. Vaig cap a la foscor.

dissabte, 14 de novembre del 2009

Día 7: Violencia

La noche ha sido dura, pero la promesa de un día todavía más duro, hace que todo lo anterior parezca mezquino. Hoy parece ser que dominará la violencia por encima de todo. Violencia de todo tipo, es lo que me domina por completo. Cuando surge este estado, ya sea provocado por la enfermedad o porque es un estado cíclicamente inherente en mí, la dicotomía es clara, me encierro (¿todavía más?) en un lugar del que no pueda salir, o dejo salir a la bestia para que se enfrente con todo tipo de demonios, reales o imaginarios, que sea capaz de encontrarse en mi camino. Es difícil decidir, auto censurarse o desfogarse, una salida civilizada, otra más brutal y primaria. Razón e instinto cara a cara de nuevo, dos viejos conocidos que parecen odiarse pero condenados a encontrarse a cada paso.
La enfermedad no me ha llegado a obcecar aún, pero no se como resolveré estos problemas en un futuro, temo ir degenerando y no poder controlarme, sea la que sea la opción que gane, como en una guerra de facciones que te obliga a tomar partido: civilización versus primitivismo, sin terceras vias, sin otras opciones.
La violencia puede aparecer en las más inocentes de las situaciones cotidianas, ni tan siquiera es necesario tener gente a tu alrededor, ni tan siquiera es preciso un oponente, puede surgir sin más y acabar de mala manera, de muy mala manera. De jovencito, siendo todavía impúber, yo dudaba de ser un ser humano precisamente por mi tendencia natural a la violencia. Con mucho esfuerzo y disciplina pude abandonar esa tendencia, ese hábito y parecer un ciudadano más o menos normal. Ahora hay un peligro real de que se desate de nuevo ese animal que habita dentro de mi, ahora ya no hay razón para pararlo según como se mire. La enfermedad hace inútiles los esfuerzos que otrora pude realizar mientras buscaba ubicarme en un mundo siempre hostil. Ahora ya no es hostil, ahora simplemente, no es mi mundo, si vivo en él, pero no me siento para nada identificado, ni con el mundo ni con sus habitantes, por lo tanto, moralmente no tengo ninguna obligación, ahora soy libre de convencionalismos, ahora puedo ser como siempre he sido, no hace falta que actúe, no me hacen falta mis tradicionales máscaras ni disfraces. Puedo ser terriblemente violento si lo deseo. Que se prepare el mundo para alguien violento, pero no al modo que están acostumbrados, es una violencia anterior al mundo, atávica y terrible que al liberarse, puede hacer temblar los fundamentos más sagrados. No sólo voy a buscar y a destruir partes de mi; también pretendo hacer temblar los pilares de la misma sociedad si puedo. No se trata de un desvarío de loco, pese al título del blog, sino de un presagio de algo que acabará aconteciendo...
No se si este vacío interior es lo que lleva a la violencia, o puede que el insoportable dolor de que algo irreparable ha pasado, yo creo que no es ni una cosa ni otra, simplemente es la manifestación de la liberación que puede haberse producido en mi. La enfermedad es una condena pero también una recompensa, una compensación por los problemas causados por la propia sociedad, que ahora me da la posibilidad de resarcirme de todas las molestias, quebraderos de cabeza y sentimientos de culpabilidad creados por ella misma. Ahora, con la nueva toma de conciencia, con la nueva perspectiva de que soy un individuo nuevo, estoy dispuesto a todo, sin ambages, sin límites, haré lo que sea, lo que me plazca, y hoy, puede que la cota de violencia, sea superior a todas las vividas anteriormente.

divendres, 13 de novembre del 2009

Día 6: Seek and Destroy

Hola, estúpido diario, hola gente que lee (¿hay alguien ahí?). Como anticipaba ayer, los días se suceden unos a otros compitiendo en rutina y despropósitos. La rutina a la que me refiero no es ni siquiera la laboral, es una rutina existencial, más allá de los actos a los que nos hacemos acreedores. Pero hoy no quiero comentar esto, ya lo hice ayer y no me apetece repetirme conscientemente, al menos por el momento. Hoy tengo la voluntad de no aparecer tan sombrío como lo son mis pensamientos, quisiera poder pergeñar unas cuantas palabras que muestren más lucidez que mi tono cansinamente quejoso. Ya sabéis los que hayáis leído algo de mi, que no se me pueden pedir demasiadas cosas, que no encontraréis en este diario ni talento, ni coherencia ni nada de provecho, simplemente puede ser útil como radiografía de una enfermedad, una enfermedad que ya me acompaña desde muy tierna edad, si es que la edad puede ser tierna, y que apenas me ha dado tregua hasta llegar a este momento en que ya decrépito y viejo, me decido a poner por escrito los estertores propios de una situación que está más allá del bien y del mal, y espero no parecer pedante pese a parafrasear a Nietzsche, pero a estas alturas de la tragedia, parecer pedante no es lo peor que puedo parecer.
Hoy pretendo buscar un objetivo para destruir, algo de mi vida que debería buscar, algo de mi, encontrarlo y destruirlo. No me siento para nada orgulloso de mi ni de mi vida, y pretendo, si me lo permite mi enfermedad, ir analizando partes de mi vida para destruirlas, selectivamente. Ahora mismo no se me ocurre nada mejor para intentar luchar contra la enfermedad. Cuando digo destruir, no me refiero a simplemente olvidar, ni tiene nada que ver con experiencias pasadas, hablo de mi mismo, de mi interior, las cosas que hacen de mi el que soy, ese porcentaje que marca la diferencia y que lleva, en mi caso, a la desdicha. Soy consciente que yo soy el único causante de ella, y la enfermedad, es simplemente la manifestación de un síntoma y lo que pretendo hacer no es fácil. De momento ni tan siquiera sé como hacerlo ni cómo buscar. No pretendo hacerlo cronológicamente y rebuscar en una niñez que apenas recuerdo, voy a buscar más temáticamente, pero, ¿Cómo se busca temáticamente en una persona? Coño, no soy el google. No es tarea nada fácil, y suponiendo que encontrase algo, ¿Cómo lo destruyo?
Como podéis comprobar, las cosas no las estoy poniendo nada fáciles, ni para mi, ni para vosotros, queridos amigos (esta bien la hipocresía, ¿no creéis?), sobretodo porque en este medio, no puedo sentir ni siquiera el eco de mis propias palabras, mis pensamientos parecer perderse en una oscuridad malsana que se filtra a través del ordenador, que me permite abrir un canal hacía el exterior de mí mismo. Puede que la cultura tenga una gran parte de culpa en todo ello y me propongo a empezar por ahí, por mi herencia cultural a ver que descubro...Seek!

dijous, 12 de novembre del 2009

Día 5: El horror

Hoy la sensación no me ha dejado en todo el día. Ya me desperté con ella, sobresaltado después de una mala noche, como todas. Este insomnio a medias, como yo le he dado en llamar, acabará matándome, horas muertas mirando el techo, intentando no pensar, intentando desaparecer, fundirme con mis negras sábanas hasta ser todo un solo ser inanimado... poco descanso físico y ninguno psíquico, esa es la situación. Una situación que no se si podrá durar mucho más, un día debería acabar. Un esfuerzo sobrehumano que ya agota mis pocas fuerzas sólo para posar un pié fuera de esa cama que más se asemeja a un potro de tortura que al descanso del guerrero. Agotado sigo de rutina en rutina hasta cumplir mis más básicas obligaciones, las que me aseguran momentáneamente el sustento y que me exigen dotes interpretativas que para si quisiera Stanislavsky. Y así, momento a momento todo se consume hasta querer desvanecerse en esas inmensas rutinas obligatorias. Cuando estas se quiebran, voluntaria o involuntariamente, la cosa se complica indeciblemente, y casi empeora, ya que siempre implica cosas más odiosas que la propia rutina, que ya es decir.
Hoy el horror no me ha dejado ni un solo momento, me ha acompañado desde principio a fin, aunque fin todavía no he podido teclearlo, y todavía es prematuro pues queda una eternidad hasta que acabe el ciclo de rutinas diarios. Podríamos decir que hoy he tenido un día malo, pero el de ayer no fue mejor, y seguramente mañana tampoco lo será, estoy instalado en el horror, y no se hasta que punto uno puede acostumbrarse a esa situación, ahora se me antoja imposible.
Veo las caras de las personas, me adentro, desde fuera, a sus vidas, las observo, las desprecio, las anhelo, las juzgo y finalmente me abate pensar en las mismas cuando he sido yo el que me he inmiscuido sin ser llamado.
Soy un ser soez, no debería estar aquí ni entre las personas, debo cobijarme más que para refugiarme yo de la gente, para refugiar a la gente de mi, no por bondad, sino por pura intolerancia a mi mismo. Me molesta ser yo mismo, pero mucho más me molesta ser el yo que ven las otras personas, me avergüenza. Podríais pensar que soy un depresivo, pero no, en absoluto, no soy un ser depresivo ni negativo. Mi pesimismo surge, no de una perspectiva, sino de un análisis, un análisis introspectivo objetivo, sin ápice de auto compasión. Es así, las cosas son así, crudamente, descarnadamente, y así prefiero verlas, sin edulcorantes, sin falsas esperanzas.

dimecres, 11 de novembre del 2009

Día 4: Avanza

Llevo unas cuantas horas (13) rodeado ininterrumpidamente de personas, seguramente de buenas personas, pero no las soporto... sólo puedo salir y gritar. Miro fijamente a mis congéneres y no me reconozco de la misma especie, no por una extraña sensación de superioridad, sino por una extraña sensación de desconocimiento, de perplejidad, incluso de horror ante los humanos. Cuanto mejor se está solo aunque la soledad se ha convertido en una compañía caníbal que poco a poco me va devorando, se va devorando a si misma. Tengo la necesidad de estar solo pero a la vez noto que cuanto más solo estoy (en el sentido físico de la palabra) menos me queda de humanidad, si es que alguna vez la he tenido. Puede que por apariencia física sea un humano, pero tengo serias dudas de haberlo sido nunca, a pesar de considerarme un excelente actor del método, y haber pasado siempre sin problemas como tal, incluso aparentando la extravagancia propia del más humano de los humanos, que tienen a bien desear la igualdad, pero se afanan por ser diferentes así que tienen la oportunidad. Difícil elección para alguien que ha nacido con esta impronta, aspecto humano, voluntad inhumana o deshumanizada. No soy un ser atrapado entre dos mundos, ni siquiera un híbrido, tan solo soy algo que no quiere ser nada, alguien que se niega a si mismo como posibilidad, ni tan siquiera un ser metafísico, ni tan siquiera un ser, el colmo de la ontología, una paradoja en toda regla.
Quisiera poder desconectar de mi mismo, incluso estar metido en un tanque de no-ser, si es que eso es posible. Experimentar la sensación de no sentir, hastiado, harto de sentir y de ser. Desaparecer no es suficiente, ha de producirse algo más, o algo menos, pero he de experimentar un cambio en mis funciones vitales que me deje, momentáneamente sin las sinapsis cerebrales, única cosa que ahora mismo soy capaz de pergeñar sobre lo que desearía. Sé perfectamente lo que quiero, pero también sé que eso es una quimera, un desafío y puede que un reto, pero no para mi, ya no puedo aceptar más retos ni más desafíos, ahora mismo solo puedo esperar... y no se exactamente qué.

dimarts, 10 de novembre del 2009

Dia 3: el dubte


Avui torna a ser un mal dia, avui no tinc ganes d'escriure perquè se que el que surti de mi només pot ser negativitat, només pot ser nociu, tòxic, millor callar fins que les coses s'asserenin... però no se ni el que em dic, dic que no puc continuar però encara ni tan sols he començat, és com si estigues terroritzat per un horror vacui davant la pàgina en blanc que tinc davant, tot i que davant meu la tecnologia ha substituït la pàgina en blanc per un teclat i una pantalla que reprodueix imatges que jo mateix puc triar, o això vull creure'm jo. De fet cada cop penso que podem triar menys coses, tenim massa distracció i poc temps, i finalment acceptem el primer que passa per davant per comoditat, no ens preocupem de triar massa, ni tan sols reflexionar sobre les coses, volem el camí fàcil i per això finalment acceptem, acceptem per que tenim oportunitat i varietat, però no triem nosaltres, no escollim, ni tan sols jo ara que estic lliure de la meva closca humana...

dilluns, 9 de novembre del 2009

Día 2: inicio interrumpido

Todavía no tengo claro mi proyecto, se que es una locura, y ni siquiera tengo ganas de hacerlo, pero la enfermedad me obliga, la enfermedad me da la pauta y yo soy libre de negarme a ello, pero la vanidad me puede, y saber que con mis palabras, vanas e inútiles, puede que haya una posibilidad para cambiar algo, aunque no para mí, me impulsa a enfrascarme en este contrasentido.
La muerte se acerca inexorable, no ya por la enfermedad, sino por ese vacío que la intuye y que quizás la desea, como una salida a este sinsentido, como una posibilidad, como algo cálido... como una solución. Ya estoy mayor, ya soy demasiado viejo para esperar algo de la vida, una vida que me ha dado muchas cosas, pero que ahora sólo hace que quitarme oportunidades y sobretodo esperanza, la esperanza de que las cosas sean como queremos, como dicén el "dicho", IT'S TIME TO DIE...

diumenge, 8 de novembre del 2009

Dia 1: Tal dia como hoy


Hoy me he enterado de mi enfermedad, es una enfermedad real pero no existe en ningún tratado de medicina ni ha sido diagnosticado tras infinidad de pruebas con todo tipo de tecnología impresionante, ha sido todo mucho más sencillo: ha sido una toma de consciencia intuitiva, reafirmada posteriormente por un auto análisis breve pero completo de la situación.
Es una enfermedad severa y dura, grave, muy grave ya que no tiene cura ni hay tratamientos paliativos, tan solo la convicción de que será una batalla larga y dolorosa, solitaria, como solitarios son los males que aquejan al ser humano en lo más recóndito de su interior.
Voy a obligarme a escribir cada día, pero sin orden ni concierto, como mi cabeza, como mi enfermedad, con mi locura, con mi lucidez,... ni siquiera pretendo tener un idioma vehiculando esta sarta de cosas que a partir de este momento saldrán a la luz, no escribo esto para nadie, ni siquiera para mi mismo, sólo son retazos para si en algún momento se decide que esto que me acontece ahora a mí (y que antes a tantos otros ha acontecido) se declara como enfermedad oficial, incluso pandémia, y alguien da con esto y le sirve para poder estudiar la evolución del mal a través de este diario, impersonal, inconexo, loco y cuerdo, incoherente pero con algo en el fondo que puede hacer pensar que hay algo de fondo, quizás la propia enfermedad.
Puede que al final todo ello pueda parecer un despropósito, pero el anonimato que me brinda el medio, la gratuidad que ello implica, y en ultimo lugar, la esperanza de que puede que esto nunca llegue a los ojos de ninguna persona cabal, me animan a ello aún antes de empezar esta aventura solitaria e inútil, y por ello, tan atroz.