dilluns, 30 d’agost del 2010

Día 295: hoy no

Leer fragmentos de Saramago nada más levantarme ha conseguido dibujarme una triste sonrisa en la cara. Cómo me gusta leer ciertos fragmentos, que lúcido que era. El problema es que después de leerlo a él, cualquier cosa que yo escriba me resulta patética, así que preferiré no seguir antes de arrepentirme ni tan siquiera de haber abierto el ordenador.

diumenge, 29 d’agost del 2010

Dia 294: dolor

No tenia previst que avui passaria un dia tan dolorós, que la malaltia portaria el dolor fins el paroxisme. Ha començat plàcid però s'ha anat torçant ell tot sol, i això que m'havia tancat a casa refugiat de tot i de tothom, que m'he quedat tancat sense sortir. Fins i tot he evitat obrir la connexió a internet fins el vespre per no interferir, però res a fer, la malaltia ha anat fent-se camí fins el cervell i allà ha esclatat.
Els records s'han anat fent camí a través de les meves cabòries quotidianes, silenciosament, sense avís previ. De cop i volta he passat de pensar en un abstracció a veure'm a mi mateix, fa 3 anys, en un lloc llunyà, en un lloc que ara em sembla irreal fins i tot. El dolor ha anat guanyat terreny, i ara només tinc que això. Si tingués la capacitat de plorar, avui podia haver-me deshidratat, però no, no he plorat, m'he quedat en un lloc quiet i he acceptat que avui no hauria ni de viure, m'he pres un seguit de somnífers i he estat unes quantes hores grogui, però per desgràcia, ni he dormit ni el dolor ha disminuït. Ara vaig buscant el repòs que el dia m'ha negat.

dissabte, 28 d’agost del 2010

Dia 293: incomunicació

Tenint en compte el correu que s'acumula sobre de la tauleta, dec tenir una vida social molt agitada. Si mirem amb més atenció veiem que només hi ha factures i publicitat. Això no indica absolutament res ja que segurament el 90 % de les llars del món occidental la cosa és així, ja ningú utilitza el correu ordinari per comunicar-se res, independentment de la vida social que es porti. Avui en dia, en l'època de les comunicacions vivim més incomunicats que mai, especialment jo. La tecnologia permet aquest aïllament amb aparença del contrari. Tenim mòbils per ser localitzats en qualsevol moment, tenim connexió a Internet amb adsl, telèfons fixes i tota mena d'andròmines que potencialment ens fan estar connectats en tot moment amb qui vulguem. El problema arriba quan no tens a qui comunicar res i/o no tens res per comunicar, perquè cada cop estem més buits de continguts a tots els nivell, i el que comuniquem no deixen de ser coses intranscendents que no cal tampoc transmetre-les. La soledat està més enllà del que jo veig i del que capta tothom.

divendres, 27 d’agost del 2010

Día 292: licuándome

Estoy decidido a desaparecer de la manera más desagradable posible, que es consumiéndome, derritiéndome poco a poco con este calor que me envuelve y me exaspera. A mi mal humor legendario, a mi enfermedad y mi dolor ahora hay que añadirle un ambiente irrespirable que me mantiene aparentemente sedado cómo para quejarme, pero no para pensar lo mucho que estoy al borde de una explosión de proporciones cósmicas. Sería mejor que pasara lo primero, irme licuando y desapareciendo en una intrincada red de tuberías hasta que no quedase rastro de mi, cualquier otra opción sólo traerá que problemas o efectos secundarios que ahora se me antojan innecesarios.

dijous, 26 d’agost del 2010

día 291: Huston

Huston, tenemos problemas. Esta frase sintetiza lo que yo diría si tuviera con quien comunicarme y fuera posible que por una vez pidiese ayuda, pero ni quiero ni lo haré nunca. No pediré ayuda porque no la necesito, porque soy autosuficiente, y me enfrentaré a lo que sea de la única manera que se, sólo. Si no lo puedo superar prefiero quedarme en el intento a tener que pedir ayuda, además, no sabría a quien pedirla ni cómo pedirla. Creo que no hay nadie que pueda serme de ninguna ayuda porque no hay nada que hacer para ayudarme, no tengo remedio ni hay nada que ayudar, al menos nada que pueda hacer ningún mortal por mi.
Ser autosuficiente tiene estas pegas, debes estar preparado para estar sólo y si surge cualquier contingencia, también debes superarla tú sólo porque nadie puede hacer nada por ti, nada tiene ningún valor y nada puede protegerte de nada, tan sólo tu aislamiento vale de algo ante los ataques del exterior. La enfermedad tan sólo te hace ver más desprotegido en ocasiones, seguramente fruto del dolor que no cesa y que agota las meninges de tanto pensar y esperar cosas que no pasaran. Ser despreciado en todo es una experiencia que consume y es duro de sufrir, sobretodo cuando es de alguien al que no puedes hacer más que querer por encima de todo.
Huston, tenemos un problema pero vamos a no solucionarlo, vamos a aguantar hasta el final hasta reventar.

dimecres, 25 d’agost del 2010

Día 290: lectura

Hoy mientras estaba enfrascado en la lectura de un libro que recomendaría a bastante gente (a pesar de que se que a muchos les podría desagradar), me ha llamado la atención el fragmento siguiente:"Más tarde mis sentimientos fueron confusos y contradictorios:odio a la autoridad, soledad, anhelo de amar (...) cuando cumplí los 10 años, el círculo ya se había cerrado.". Se que pueda no parecer merecedor de un premio Nobel, pero me ha llamado la atención por una extraña coincidencia con mi pre-adolescencia. Algunas de las ideas "peregrinas" que me asaltan aún ahora ya se forjaron siendo yo muy niño. Nunca me he tenido por precoz, ni por adelantado en ningún tipo de cosas que haya realizado o intervenido, soy un individuo gris, anodino, triste, incapaz, y ya lo era a mi más tierna infancia. Puede que la gente haya visto en mí más de lo que ni tan siquiera yo he podido dar a entender. Un fraude, y lo era ya de pequeño, pero esas tres emociones ya las sentía en aquella etapa. Emociones que con el tiempo no sólo no han desaparecido sino que se han afianzado dentro de mi, enquistado y aumentado en grado sumo. El odio a la autoridad es día a día más obvio y las cosas que se me ocurren para oponerme a ella cada día me asustan más; el anhelo de amar se ha vuelvo contraproducente en el momento que he sabido que no volvería a hacerlo más sino como recuerdo; y la soledad... no podéis imaginar lo helado que está todo con una soledad como esta, es tan grande que no queda espacio para nada más, ni siquiera para mí, por eso yo he desaparecido, o eso se está produciendo con la enfermedad. Soledad de la que no puedo escapar, amor que ya no volverá, por lo tanto, sólo puedo realizarme destruyendo cualquier tipo de autoridad que se me ponga a tiro.

dimarts, 24 d’agost del 2010

Día 289:buscando bronca

Hoy vuelta a las andadas y yo deshaciéndome de calor que me trae un estado de irritación permanente, con ganas de ejercer la violencia de manera indiscriminada y gratuita. Con la enfermedad, este estado se va repitiendo con más asiduidad de la que quisiera. Afortunadamente el vivir aislado me evita tener que verter sangre, o que me viertan la mía, pero en días como hoy, creo que voy a obligarme a salir a la calle en busca de bronca. Soy un especialista si me lo propongo, mi pasado así lo acredita, pero puede que esté algo desentrenado, pero eso se puede suplir con la mala leche y la frustración que acumulo.
Voy con la intención de hacer daño, busco un perfil concreto y determinado si puede ser, y si no, violencia ciega e indiscriminada.
Si puedo, mañana lo cuento.

dilluns, 23 d’agost del 2010

Día 288: dilema

Avui no voldria parlar de dolor, però suposo que és inevitable ja que els darrers temps, aquest s'apodera de mi i no puc veure més enllà d'ell. Hi han coses que fan un mal terrible i que sembla que no cicatritza mai, jo sempre havia pensat que això no era possible, però deu ser una cosa també estranya ja que no conec cap cas similar al que jo relato, però d'això parlaré un altre dia.
Parlaré molt breument de la malaltia, està avançant i es va apoderant de mi poc a poc i noto com jo vaig deixat de ser jo mateix per convertir-me en algú que no m'agrado gens. M'estic fent algú molt i molt fred, on no floreix cap sentiment que no tingués de fa temps. He perdut la capacitat de sentir res, de tenir cap emoció que no hagi viscut anteriorment, abans de la malaltia. La meva capacitat de sentir només la tinc en l'esfera dels records, no pas en la sensibilitat, que semblo haver-la perdut. Tot el dolor que tinc, i del que deia que no volia parlar avui, és un dolor del passat que es fa actual a través de recordar coses que ja no tenen massa sentit recordar per lo doloroses que son, però que a la vegada no puc oblidar. Oblidar és morir una mica, oblidar del tot és desaparèixer. Aquests records dolorosos son terribles pel que provoquen ara, però representen una cosa que si algun cop oblidés, seria com morir, seria com oblidar el motiu pel qual visc. Estic condemnat a morir de dolor o viure en la indiferència, on fer o desfer no te cap sentit perquè és una vida buida i inútil..

diumenge, 22 d’agost del 2010

Día 287: el retorno

Pensaba que no volvería a mi tarea, ardua, de torturar al ordenador con estos relatos, pero me he visto obligado dadas las circunstancias. Las circunstancias son un cerebro desolado y una vida triste, que me impelen a escribir y escribir sobre mi enfermedad, sobre mi dolor, sobre cosas que no importan a nadie pero que no puedo evitar ver publicadas bajo seudónimo.
Este tiempo de ausencia ha sido duro, ha habido momentos tremendamente duros pero también ha tenido alguno mágico, impensable y tan agradable como difícil. La huida no ha tenido éxito, la enfermedad sigue persiguiéndome implacable y malévola, sin dejarme, sin aplacarse su dolor, sin ausentarse ni en las apenas 7 horas que duró lo único capaz de pararla. Llevo tiempo alejado de todo y todos, fuera del tiempo y del espacio, alejado como me pidieron, pero dispuesto a todo con un solo fin.
Pretendo volver, pero puede que sólo sea hoy que lo pretendo y mañana me desdiga. Ha sido un tiempo de poca reflexión y mucho dolor, un dolor desgarrador que no me abandona y que se ha convertido en mi modus vivendi. Poco a poco noto como la enfermedad me intenta quebrar y deshacer pero yo pretendo aguantar todavía un poco más antes de llegar a la solución definitiva, para esa todavía tengo un margen antes de que llegue el momento.