dimarts, 18 de maig del 2010

Día 191: another

Vivo sin vivir en mí, nunca mejor dicho. Me he convertido en un alien dentro mío. No hay manera de reconocerme a mi mismo ni a mis actos, todo me supera, todo me sorprende, todo me abruma. La única cosa que no hay manera de despegar-me de mi mismo es la enfermedad, a la que reconozco como temible adversario allí donde la noto. Tan sólo ella me reconoce allí donde voy y me saluda sonriente, con la misma sonrisa que las calaveras tienen cuando ya se han despojado de todo resto orgánico superfluo. Esa sonrisa que me tiene cautivado, por ser una sonrisa sin serlo, por ser irónica, por ser fatal, por ser icónica, por ser un anticipo. Todos somos otro en algún momento, pero pocas veces somos otro siempre.

dilluns, 17 de maig del 2010

Día 190: balance

Hace ya 190 días que vengo escribiendo este engendro, afortunadamente no he escrito 190 entradas, pero he escrito más de lo que esperaba y si hubiese alguien que leyese esto seguramente también se sorprendería de mi tesón. A mi también me sorprende que yo continúe. Suelo ser inasequible al desaliento, pero con la que me está cayendo, me sorprendo a mi mismo día a día cuando abro la página y me descubro incluyendo una nueva entrada. Como ya expliqué, no puedo leer nada una vez escrito, puede que para no avergonzarme de mi mismo ... más.
No voy a hacer balance, no sería posible tampoco por mi parte, pero tengo algo en mente y no hay manera de que salga de ella, todavía navego por mi interior pero la enfermedad progresa día a día, y hace más duro y difícil todo por lo que un día empecé a escribir. Nada se ha solucionado, todo ha empeorado y las cosas van de mal en peor.
Todo fluye, nada permanece, y yo tampoco.

diumenge, 16 de maig del 2010

Día 189: Records

Avui que es parla de rècords, jo no faig més que pensar en el record. En un altre món paral·lel avui hagués tingut un motiu per la tristor dins de l'alegria, com acostuma a passar en determinades circumstàncies. Però avui tot el que m'envolta és alegria i per això jo estic més trist. No te relació amb que jo pugui semblar un sociòpata, simplement que la meva ment pensa en altres companyies al meu voltant en un dia com avui. Voldria tenir algú molt concret per fer-li veure una cosa que no puc fer veure a ningú més, una cosa que no te res a veure amb la meva malaltia incurable, voldria haver de fer veure que m'estic enfotent de tot, que sóc un rabiós impenitent, voldria moltes coses, però mai se m'ha donat be viure d'esquenes a la realitat, encara que sovint ho sembli. Veig tot amb massa claredat, per desgràcia per mi, perquè habitualment només puc tenir que desavantatges d'aquesta "virtut" (si es que es pot dir així). Veure aquestes coses que m'afecten a mi mateix únicament, no afecten a cap persona més, però veure les coses amb aquesta estranya lucidesa, només em fa que adonar-me de lo trist que pot ser la meva vida, de lo trist que sóc jo com a persona, que ni tan sols puc fer com Cyrano en els darrers dies. A diferència d'ell, jo viuré sol els meus darrers dies i moriré sol, com hauré viscut, com em pertoca, com necessito que sigui la meva vida. com em mereixo. Avui que es parla de felicitat, jo només puc veure amargor, "comme d'habitud".

dijous, 13 de maig del 2010

Dia 186: fracaso

Cuaderno de bitácora, día 186: todo está saliendo mal, desde el principio, en una gran carrera contrarreloj de despropósitos. El diario, la enfermedad, todo ha salido mal. Pretendía ser una cosa a la que ni se le parece. Pretendía alcanzar unos objetivos que no se han conseguido ni por el forro. Leyéndolo desde fuera puede notarse un patetismo que no se pretendía en absoluto. Como experiencia es una auténtico y absoluto fracaso que todavía no se porqué mantengo vivo (o en activo porque lo que es vivo...). La inteligencia fracasada sería un buen título para este engendro, ya que incluso en eso es un fracaso, en ningún momento parece que el ser que pergeña este diario ha mantenido ni un atisbo mínimo de inteligencia, ni siquiera la que se le presume a su especie. Creo que una buena pregunta, y difícil de contestar, para mis progenitores es la de si alguna vez tuvieron un hijo vivo. Yo mismo no sabría que contestar. Ahora es muy fácil contestarla, obviamente no, pero ¿alguna vez lo estuve? Puede que gran parte de esa vida que hasta hace un tiempo ni me planteaba, fuera simplemente una ilusión que no me correspondía ni siquiera a mi mismo, es decir, un fraude desde el inicio. Puede que la vida esté sobrevalorada, o puede que no, pero no soy yo el que lo puede juzgar, no se puede valorar desde el desconocimiento, no se puede juzgar sin haber tenido suficientemente experiencia. Todo fluye, pero en mi caso, el hedor a podredumbre se agudiza.

dimecres, 12 de maig del 2010

Dia 185: passivitat

Darrerament, com ja deia ahir, he decidit ser un ésser passiu, dedicar-me a la contemplació passiva, ni tan sols crítica, del que m'envolti, sigui el que sigui. No penso moure'm, ni per anar a cap lloc ni per fugir ni apartar-me. Simplement estar en un espai i allà marcir-me, observant perquè no es poden desconnectar els terminals que em mantenen en vigília, però res més. La passivitat sempre ha estat una cosa paorosa per mi, però ara ja només aspiro a això. No tinc esma, no tinc motivació, no tinc ganes, la meva despesa energètica ha de ser mínima, i per tant, per estalviar energia només em queda aquesta sortida, restar immòbil i no fer res que pugui posar en perill el meu nou estat, més similar a un mineral, a una pedra, que a qualsevol ésser viu. Vull ser una pedra, una roca, necessito ser així, amb tots i amb tothom, i no només metafòricament, he de ser així en tots els sentits de la paraula. Com tots els monstres, he tingut els meus moments de glòria, però ara, per preservar alguna cosa, que no sé exactament què és, els monstres s'han d'amagar, han de mantenir-se al marge de la societat, i no només els monstres, sinó tota la fauna marginal que existeix. Jo tinc tots els números per estar així, m'ho he guanyat a pols, la malaltia no és cap excusa, no te a veure amb això, potser només ha precipitat les coses, però per sentit comú, per lògica i fins i tot per higiene, tot això era inevitable. Les consideracions morals no poden valdre absolutament de res.
No facis res, tot és inevitable, deixat caure i roman.

dimarts, 11 de maig del 2010

Dia 184: mirar

Hem de fer moltes coses en aquesta vida, si el temps ens deixa, però hi han cops en que les coses no tenen sentit i cal deixar de fer coses, cal deixar-se, la inoperància, la indolència, el no-res de l'activitat, potser només contemplar i prou, però un contemplar passiu, on ni tan sols l'ombra del judici pot enterbolir la simple visió del que un te davant, i res més.

dilluns, 10 de maig del 2010

Día 183: amoral

Todos tenemos una responsabilidad, mejor dicho, muchas responsabilidades; pero pocos las asumen, y todavía menos, los que las afrontan e intentan cumplirlas. Yo he sido del grupo de la mayoría, de escurrir el bulto lo más que he podido, incluso de mi mismo. Ahora ya, una vez la enfermedad me ha vencido y ya no puedo aspirar a nada más que a soportar el dolor como mucho, mis responsabilidades, si es que las tenía, han desaparecido del todo. He pasado a convertirme en un ser amoral más que inmoral. No voy a tener que tener en cuenta ninguna concepción moral ya que en mi mundo sólo existo yo, nada de lo que haga o deje de hacer afectará a nadie que no sea yo mismo, y para conmigo, os aseguro que no albergo absolutamente ningún tipo de imperativo moral o de cualquier otro tipo. Ya estoy embrutecido, envilecido de tal modo por el dolor, por la desesperanza, por el olvido de mi mismo, que ya he perdido iniciativas de ningún tipo que me puedan plantear, ni tan siquiera remotamente, hacer ningún tipo de actividad que pueda adjetivarse de moral. Ya no vivo, sólo sobrevivo, ya no tengo dilemas morales, ya no tengo capacidad de elección, ahora tan solo el instinto de supervivencia, a alejarme del dolor, mueve mi acción.
Ya he dejado de ser humano, ya dejo de ser persona, ya no hace falta nada más.

diumenge, 9 de maig del 2010

Día 182: ya

"Todos tenemos algo de masoquista" Esta frase la he escuchado varias veces a las personas más variopintas. Yo no me tengo por masoquista, seguro que desde fuera, si alguien estuviera mirando, pudiera pensar que sí, pero eso no es más que ignorancia y nada más. Tal aseveración es tan tajante, que estoy dispuesto a todo por dejar de sufrir, absolutamente a todo. De mi masoquismo, si alguna vez existió (yo digo que no) ya no queda ni un solo atisbo, odio el dolor, y no hay manera de insensibilizarse ni aislarse. He hecho todo lo que he podido o sabido, pero no ha sido suficiente. Mi cuerpo dice basta, mi mente ya apenas puede decir nada, tan solo una deriva continua hacia la nada, yo, me diluyo en el dolor y dejo de ser yo mismo para ser puro quejido.

dissabte, 8 de maig del 2010

Día 181: time

Hoy he vuelto a destapar la tapa de pandora. No hay manera de evitarme el dolor suplementario que me corroe por dentro de vez en cuando, en los momentos de gran debilidad, en que no puedo más y recurro a la plasmación física de lo que la memoria atesora pero de la cual dudo muchas veces. En ocasiones no se distinguir entre el delirio y el recuerdo, y cuando las defensas están bajas miro el baúl de los recuerdos y me mortifico ante un pasado que quiso ser futuro y que no llegó a presente. Miro, veo y mi cuerpo se contrae, se convulsiona, mientras algo en mi interior, algo muerto y gélido, se desata y fluye de dentro hacia fuera, helándome todas las células y llegando hasta los recuerdos más recónditos, que ahora sí que fluyen claros y distintos ante mí, recordándome lo que fue, recordándome lo triste y perversa en que se ha convertido mi vida, una vida desechada y tirada por la borda.

divendres, 7 de maig del 2010

Día 180: la nada

Puede que enfrentarse a uno mismo sea algo perverso, hagas lo que hagas pierdes. Puedes incluso hacer trampa, pero al final sólo es posible un resultado, tu derrota. No hay alegría en esa vicisitud, unicamente la amargura de que aunque hayas ganado, la derrota es doble. No hay ninguna gloria en la derrota, no hay ninguna épica, sobretodo si lo sabes de antemano, sólo hay dolor y desolación, impotencia, rabia y deseo de que todo acabe cuanto antes. No tiene sentido la lucha, pero tampoco puedes dejar de luchar por algún oscuro atisbo de dignidad que ahora apenas cuenta para ti.
Como veis, ya ni siquiera puedo escribir cada día como prometí en un principio. No es una cuestión de falta de tiempo, más bien al contrario, tiempo es lo que me sobra. Simplemente no puedo escribir, mi cabeza se bloquea, mi cuerpo no me sigue y si soy capaz de ponerme ante la página, no puedo poner mis dedos sobre el teclado, no me siento fuerte, la enfermedad me bloquea, la enfermedad me deja sin posibilidad de nada, tal como en mi batalla, todo me lleva a la nada.

dilluns, 3 de maig del 2010

Dia 176: baño

En muchas religiones y en ciertas disciplinas existe algún tipo de ritual al que la gente le gusta llamar "depuración", y por supuesto no me refiero en el sentido en que las aplicaban carniceros históricos. Me refiero al pensamiento de ciertos seres de que a través de una serie de acciones, morales o intelectuales, una persona elimina de si mismo elementos que le hacen imperfecto, impuro, pecaminoso y otras consideraciones por el estilo. En mi "religión" ni existe el término pecado, ni mucho menos la posibilidad de salvación. Nuestros actos, buenos, malos o neutros, son los que son, nos llevan donde nos llevan, y todo es irreversible, lo que hayas hecho, hecho está y tiene consecuencias, que muchas veces son independientes del juicio moral que podemos aplicar a las acciones. Nada hay que podamos hacer, ni siquiera lamentarnos. Nada nos salvará. El hecho de tener una conciencia sólo sirve para tener una vida más tortuosa ya que no existe nada parecido a la "justicia". Si nos pasamos media vida lamentando lo que hacemos, media vida que perdemos. Sea lo que sea que hayas hecho, eso ni te condena ni te absuelve de nada, no hay castigo, no hay recompensa.
Pese a todo seria agradable pensar que algo que hagas puede eliminar todo aquello de vicioso, de negativo que lleves dentro. Limpieza, depuración, suenan bien en un cuerpo que se ve dolido y decadente. Lástima que tan solo sea algo engañoso, algo aparente y psicológico. Me gustaría poder tomar un baño de mi propia personalidad y exfoliar todo aquello que considero desgastado o erróneo.

diumenge, 2 de maig del 2010

Dia 175: conjunció còsmica

Les malalties mentals i les degradacions morals son molt semblants. Algunes almenys, no vull frivolitzar. Les persones que pateixen una o un altre pateixen grans desequilibris emocionals que finalment el porten a la desesperació. Què passa si una persona en te les dues, juntament amb altre "malaltia"? El resultat és això que tenim aquí, un autèntic desastre. A tot això hi ha un component ben curiós i que no saps mai de quina manera incideix sobre tota la resta, i és la confusió de no saber quin component de tots els que pots tenir en compte, és el que et trasbalsa en cada moment, quina cosa de les que realitzes la fas per quin motiu. Arriba un moment que la confusió fa que una persona ja no vulgui dedicar-se mai més a la vida, ni la teva, ni dels altres, ni del món. Simplement vols descansar, vols que tot et rellisqui, et deixi estar d'una vegada per totes.
Massa coses per una vida poc interessant i que no compensa el nivell de dolor patit en tots els sentits. Quant la vida no compensa, les opcions es retallen molt, massa fins i tot.

dissabte, 1 de maig del 2010

Dia 174: vida

Tots els dies se semblen entre ells, potser fem coses diferents però els dies tenen unes concomitàncies extraordinàries uns amb els altres. Nosaltres visquem dins una il·lusió de diferenciació, igual com nosaltres il·lusoriament fent veure que nosaltres son diferents dels clons que ens envolten. Volem viure instal·lats en aquestes mentides perquè som persones covards, no volem enfrontar-nos a la nostra decadència, a la nostra derrota, a la nostra pròpia evidència de que no som el que pretenem ser. La nostra vida és una lluita per enredar als demès sobre nosaltres mateixos i acabem per acceptar les nostres mentides i visquent totalment d'esquenes a la realitat. Jo amb la meva malaltia ho he acceptat fa temps, no de resultes d'aquestes, però si que la malaltia ha ajudat a fer de mi el retrat robot de la meva fesomia que ha ajudat a trobar-me. La malaltia i el fracàs perpetu fa que sigui més fàcil acceptar les limitacions i les greus mancances d'una vida que no hauria d'haver existit en sentit estricte de necessitat. Una vida innecessària, una vida absurda, una vida malgastada per la que no val la pena lluitar ni preservar-la.