diumenge, 27 de desembre del 2009

Dia 50: this is the end

Ja fa 50 dies que vaig començar aquesta andròmina, ja fa 50 dies que dura tot això. No sé si l'observador neutral, si es que n'hi ha, haurà tret alguna cosa en clar, m'estranyaria molt ja que ni tan sols jo, que sóc el que dia a dia escriu, en trec l'aigua clara. Vaig començar pensant que tot això tindria un caire concret però reconec que m'ha desbordat i han sortit coses que no pensava que podrien sortir. La meva malaltia condiciona tot el que escric, però reconec que en moltes ocasions no és la principal de les motivacions del que surt dels meus dits. Avui és un d'aquests dies, malgrat la meva malaltia avança i se'm fa més dur cada cop escriure sobre ella, ja que penso que no dona més de sí i que em repeteixo, avui és un dia especial per mi, en sentit negatiu, evidentment. Avui és un dia gairebé tràgic, potser no vist des de fora, però si des de dins meu.
La meva malaltia m'està aïllant, la meva malaltia cada cop em priva de més coses, però la podria portat molt bé si no fos pels dolors tremebunds que em venen d'altra cosa, uns dolors que incrementen el meu malestar, que incrementen el meu fàstic a la vida, que fan que dia a dia sigui més dur. La malaltia em deixa indiferent en moltes coses, i se quina serà la seva evolució, encara que admeto sorpreses, però crec que la podria suportar sense gaires problemes a no ser d'altres afeccions que m'infligeixen un dolor terrible, que em fan sagnar per dins, fins a la absència total de ganes de viure, sense motius, sense interès, la meva vida acaba, potser ho dic metafòricament, però per mi te molt de sentit, sóc com un banc solitari, que de tant en tant algú s'hi ha assegut i s'ha trobat a gust, i jo també per complir amb la meva comesa, però ara sóc un banc solitari, malgirbat, trencat i ple d'estelles que el fan perillós, així que ja ningú vol asseure's i jo, com a banc, només voldria que una persona fes descansar el seu cul sobre mi, però no qualsevol persona, una només entre tot el món, però aquesta persona no existeix, és fruit de la meva imaginació i per tant, ja mai vindrà ningú. Mentre al banc se li acaba de podrir la fusta, de malmetre el ferro de la seva estructura, el banc pateix i pateix, somia i somia, i plora sang. Tal dia com avui la meva vida havia canviat, tal dia com avui...tot és mort.

dissabte, 26 de desembre del 2009

Día 49: virus

Tengo miedo de mañana cuando hoy todavía no ha acabado, y el día no ha sido bueno, nada bueno, pero a mañana le temo, como cada año, pero esta vez más. No sé porqué motivo este año le temo más, cuanto más certeza tengo de las cosas, eso debería hacer estar más tranquilo. La enfermedad y mis dolores deberían ser suficiente para no tener que pensar en otras cosas, unas cosas que ya no deberían afectarme ni preocuparme, ni ahora ni nunca, la suerte ha sido echada y yo he sido expulsado del paraíso, defenestrado, olvidado y utilizado. Ya nada será jamás igual, y yo jamás seré yo, yo voy a desaparecer (ya lo he hecho) pero algo sigue dentro mio que duele y duele, algo que no cura, como con la sangre, algo que duele día a día, cada vez un poco más, algo que no se olvida, algo que no desaparece, algo que se ha podrido en mi interior.
Pienso en la gente, lo mucho que me ha dañado la gente. Yo se que jamás he sido nada, de hecho, uno de mis problemas es el de no soportarme a mi mismo, a no aguantarme ni para lo más mínimo, pero la gente no puede ser como la veo yo, si es así el mundo debe acabar. Soy yo el que habla, no la enfermedad. Vivimos en un mundo enfermo, enfermo de cáncer, y este cáncer son los humanos, que poco a poco hemos ido colonizando el territorio y destruyendo, sobretodo a nosotros mismos, somos invasivos pero puede que haya una solución, y es que nos autodestruyamos, puede que esa sea una solución para el planeta, pero no para nosotros, nosotros no tenemos solución, ni individualmente ni como especie. No hay manera de salvarnos, somos una especie de virus. Y mi dolor no deja de aumentar... mierda!

divendres, 25 de desembre del 2009

Dia 48: hemoglobina

Hoy es de esos días en que sangro por todas partes, todo mi cuerpo sangra, mis poros, mis ojos, mi nariz, mi boca, todo mi yo sangra, todo yo soy una hemorragia, una bacanal de hemoglobina, un derroche de rojo intenso por todo lo que yo soy. Pero lo que mas sangra no se ve, es algo intangible, que no se ve, pero que poco a poco ha ido perdiendo sangre hasta llegar al estado máximo. Todo mi yo va perdiendo todo aquello que te mantiene apegado al mundo. Me voy desangrando poco a poco, hasta quedarme sin una gota, vacío de todo aquello que te da la fuerza para continuar. Sin sangre, el cuerpo se para, la mente se abotarga, el crecimiento se detiene, el tiempo también. Poco a poco, con este vaciado de mi cuerpo, se va aligerando su carga, cada vez queda menos de mi mismo y todo será más fácil. Dicen que el desangramiento es una muerte dulce pero no es cierto, es muy doloroso. Desprenderse de la sangre, de la propia sangre es muy, muy, muy, pero que muy doloroso, tanto que no puede serlo más, o al menos no lo imagino. Una vez quise tanto que dolía, ahora, ya sin nada de ese amor, sin nada de estímulo vital, sólo con algunas pocas gotas de sangre dentro de mi, el dolor se ha multiplicado exponencialmente y la sangre ya no para de salir, sin coagularse, sin detener la hemorragia.
Ahora ya solo queda extinguirme, como la luz de un planeta, más allá de la puerta de Tanhauser, con sus rayos C, sin haber brillado con luz propia ni brillante, pero ahora llega ya mi momento. La enfermedad gana, día a día, sin pausa, sin desfallecimiento.

dijous, 24 de desembre del 2009

Dia 47: el terror

Parece que los días se van tornando cada vez más en algo más que días. Parece que sus horas son más largas, que son más de 24, que tardan en pasar, que los minutos no corren, se arrastran poco a poco, como si el tiempo fuera tan blando como los relojes de Dalí. La noche de paz parece tornarse en amenaza de guerra, una guerra cruel y despiadada, como todas, pero que acabará con uno de los dos bandos, con la salvedad que yo estoy en los dos, yo soy los dos bandos, si pierdo una de mis dos facetas/bandos, pierdo mi esencia.
Tengo unos pensamientos especialmente hoy que no puedo reprimir y debo hacerlo pues sus consecuencias pueden ser fatales de necesidad. Pensamientos que trascienden mi conocimiento, que imaginan cosas, que me acercan peligrosamente a una circunstancia de la que debo huir por necesidad, no por placer. Mi naturaleza me empuja hacia esa idea, pero estoy atado de pies y manos y debo huir hacia el lado contrario, debo hacer todo lo que no quiero hacer. Cuando no puedes hacer lo que quieres, lo que estás preparado para hacer, la soledad es todavía más cruel, más hostil, más dura de soportar. El aislamiento más que necesario no deja de ser cada vez más duro. El tiempo no deja de molestarme, quiero que pase rapidamente hasta que ya no exista mi tiempo, hasta que se haya acabado mi tiempo. Mi tiempo no es bien recibido ya, hace ya tiempo, pero ahora es más que odioso, el tiempo esta en mi contra porque lo desprecio, por su crueldad, por su afán por torturarme... no el tiempo en si, la tortura viene por mi parte, no por el tiempo que pasa fugazmente (uno de los más típicos traumas humanos) en mi caso, mi desgracia, mi dolor viene dado porque el tiempo no hace más que frenarse, cuando yo quisiera que fuese a toda velocidad.
Quisiera gritar y decir ciertas cosas, pero no puedo, ni tiene sentido encerrado como estoy, gritar a estos muros que me protegen y me encierran, gritar no me ayudará y me hará sentir peor seguramente, lo mejor es dormir y esperar que llegue la hora de ajustar cuentas con el tiempo, ese juez implacable que me ha hecho desgraciado (al menos eso me dijeron), que me ha hecho infeliz, que me ha dejado como estoy, más allá de la enfermedad, más allá de la sociedad, más allá del mundo. Fui rechazado de este mundo por culpa del tiempo, y el tiempo ahora no me ayuda para nada, soy su esclavo (como todos) pero con torturas. Esclavizado, torturado y vencido por el tiempo, pero no de una manera usual, de una manera extraña, como jamás imaginé, pero eso puede que sea por mi falta de imaginación, mi falta de talento, mi falta de luces.

dimecres, 23 de desembre del 2009

Dia 46: misantropia

Aquest dies la gent molesta més que en altres èpoques de l'any, en aquests dies la malaltia fins i tot és útil ja que m'ajuda a aïllar-me i estar-me tancat a casa per evitar observar certes conductes i sentir certs comentaris que encara em farien incrementar la meva llarga llista de queixes. Les queixes m'obliguen a fixar-me en certes coses, però no se que es pitjor, si aïllar-me o observar els toros des de la barrera, en tot cas tot m'aporta un distanciament i he d'estar distanciat, de tots i de tothom, sense cap mena de excepció. He d'estar tancat per sempre, presoner de mi mateix, no pels altres, sinó per mi, perquè no puc ser un ésser sociable, ara ja no. He d'estar tancat, i potser en els darrers anys he estat comprant coses que no es poden gaudir més que en soledat, coses que requereixen tranquil·litat, soledat, aïllament, coses que no poden ser compartides, o difícilment compartibles en aquell mateix moment. Com si fos una mena d'arca de Noé que cal construir-se poc a poc mentre els que l'observen no entenen res i se'n refoten de tu. De mi no se'n riu ningú perquè tampoc saben quins son els meus plans, les meves intencions, però jo vaig omplint el meu espai de coses que ara no tinc temps d'abastar, però en un moment donat decidiré no sortir mai més d'aquí i fins i tot no podré ni anar a comprar-les (afortunadament existeix Internet i podré mantenir un flux constant d'entrades en quan solucioni un petit problema...com mantenir constant el flux d'entrada de diners per sobreviure). Aquest és un gran problema que no se com solucionar, però ja veurem, potser no em caldrà aquesta previsió, potser tindré sort i la solució sorgirà abans sense que jo hagi de prendre altres mesures.
Avui voldria fer desaparèixer el món sencer, un món sense ningú, un món sense res, un món sense mi, aquesta és la única cosa que seria senzilla de fer desaparèixer, però de moment no arregla el problema.

dimarts, 22 de desembre del 2009

Dia 45: bad day

Avui ha estat un molt mal dia, avui hi havia una commemoració simbòlica que en el seu moment va ser decisiu, avui ho he passat molt malament i encara no ha acabat el dia. El record ha pujat de to i el dolor s'ha incrementat. La malaltia ha donat senyals de vida, però altres dolors gairebé han apaivagat la preocupació de la degeneració de la malaltia. Els mals s'escampen pel meu cos com si estigués somatitzant alguna cosa, però se que és un mal real, molt real, del cos, que s'afegeix a la festa de dolors. Prenc de tot, però res em consola, la malaltia sembla que augmenta per moments i els dolors físics també augmenten i s'afegeixen en aquest dia que ha començat malament per anar empitjorant fins arribar aquí, en el moment que estic, decidint coses del futur, un futur cada cop més fosc, més tenebrós, com jo mateix.

dilluns, 21 de desembre del 2009

Día 44: irreversible

La naturaleza humana es extraña, en ocasiones me ha parecido fascinante y uno de mis hobbies ha sido observar esta naturaleza como lo haría un naturalista, pero ahora casi me molesta la naturaleza humana, observarla e incluso comprobar que yo he formado parte de esa naturaleza, que yo en alguna ocasión he sido humano. Ahora ya no lo soy, y tampoco es que reniegue de mi origen humano, es que simplemente ahora no puedo considerarme humano, no se si he bajado de categoría o he subido, pero ya no soy, ya no comparto, ahora ya no formo parte del colectivo colmena, ahora soy diferente, ahora estoy solo y soy un ejemplar único, ya no tengo igual, ya no tengo consuelo, ya no soy, simplemente.
La soledad que me ha acompañado siempre ahora ya no me acompaña, incluso la soledad me mira desde lejos, recelosa, expectante, incluso divertida. Yo no tengo donde refugiarme de esta soledad que ya no me acompleja, simplemente me observa en una soledad vacía, una soledad helada, que ha penetrado ya incluso dentro de los huesos, de manera que en todo momento se siente, como el agua helada que se filtra por el cuello en una noche siberiana y te recorre la espalda hasta clavarse en el sitio más sensible, donde más duele. La soledad, antes deseada, ahora se torna temible, seguramente porque se de su irreversibilidad, que ya no hay marcha atrás, y que ya no desaparecerá jamás, como una condena, como una losa que se añade a la enfermedad.
La enfermedad se va avanzando a lo que yo esperaba, se hace más presente día a día y me deja exhausto. Ahora ya empieza a ser visible incluso, noto como la gente me mira y me pregunta, y yo no sé que contestar, así que me evado, con el tiempo no preguntaran porque ya no habrá motivo para preguntar ni ocasión para que lo hagan. El dolor crece, el dolor me obliga a tomar decisiones, el dolor se extiende. El dolor me aleja de la humanidad un poco más.

diumenge, 20 de desembre del 2009

Día 43: dolor

"A veces es muy duro vivir, de hecho siempre es duro vivir, se trata de luchar y en ocasiones, las situaciones adversas que encontramos nos produce una angustia vital superior, pero en general la mayoría de las personas piensan que la vida merece ser vivida e incluso que no es duro, sino todo lo contrario, la vida es bella. La vida nos depara muchas sorpresas, unas buenas, otras malas y otras peores... y patatin y patatan, bla, bla, bla." Este es el extracto de una conversación que pudo ser oída en un transporte público, en un bar o en un parque, pero es un discurso vacío y superfluo. Ahora, para acabarlo de arreglar se acerca la navidad, una de estas festividades ambivalentes ya que está rodeada de situaciones que a unos les gusta, a otros les deprime, a otros simplemente les toca una parte muy sensible de la anatomía... en fin, las tonterías y debates de siempre.
Yo me enfrento a mi primera navidad con la enfermedad en plena y tengo la incertidumbre de ver como me afectará. El año pasado, en que ya todo ello se gestaba, fue uno de los periodos más duros del año (en que hubo varios) y se que este año será mucho peor, pero no se cuanto ni de que manera. Planeo otra huida, algo más larga, pero por muy lejos que huya se que no arregla nada, pero necesito no tener ninguna referencia cercana a mi que me haga distanciarme todavía más de mi mismo. La novedad de estar en un sitio desconocido y sin nadie al que tener cercano (no tendré ni la posibilidad de hacer una llamada de teléfono), aislado físicamente y en un lugar que no me recordará mi condición, ni nada, puede que me deje tener unos días de sosiego que aquí no podría tener. La enfermedad es una enfermedad de tipo social también, y en estos días la sociedad es especialmente agresiva con los enfermos, con los desvalidos y con los desesperados. El dolor puede ser mucho más agudo en estas circunstancias, y yo necesito apaciguar un poco este dolor. Creo que lo peor de la enfermedad es el dolor, y sé que si en alguna ocasión acabo adoptando una decisión drástica, sera por el dolor, no me acostumbro a él y se que no puedo acabar con él tampoco. Ni ahora ni en un futuro, y no quiero acostumbrarme al dolor, ni puedo, ya que el dolor cuando supera ciertos umbrales, ya no te permite pensar, ya no te permite escoger, ya no te permite vivir, te vuelves deshumanizado, una especie de Darkman que no tiene ni tan solo una concepción del bien y del mal en condiciones, la vida así se hace imposible. El dolor nos recuerda que estamos vivos, pero superando ciertos límites, nos lleva a un camino inverso, nos deja sin esta vida, sólo nos permite ser conscientes de el dolor y sus maneras de hacerlo más llevadero, y eso no es vida, simplemente supervivencia. No quiero ser un superviviente. Puede que sea un enfermo, pero no quiero ser un superviviente, quiero la opción de escoger, y esa ya no la tengo, ni la tendré, y cada vez irá a peor.

dissabte, 19 de desembre del 2009

Dia 42: Transformació

Moltes preguntes venen al meu cap a través de la meva malaltia, vull dir més de les que ja acostumaven a venir-me a rondar pel cap per no deixar-me mai. Preguntes que et desgasten, que et treuen l'energia i que el pitjor que pot passar es que trobis una resposta, perquè en la resposta està implícita la derrota. Si un dia tens la temptació de respondre a aquestes respostes que planen pel teu buit existencial et converteixes en un ésser abatut, derrotat, una mena de zombi existencial, un no viu i no mort, però que ja no hi ha solució de continuïtat. Jo em sento així des de que vaig contraure la malaltia, des que vaig ser conscient del meu estat de decrepitud moral. Potser conscientment no he respost cap d'aquestes preguntes que planen pel meu cap, però potser el meu inconscient ja ha contestat i jo visc en el meu somni dogmàtic de no acceptar la inevitabilitat de les coses que no depenen d'un mateix.
Moltes vegades m'havia notat vençut, mai derrotat, i ara em sento així, derrotat, i el que es pitjor, m'he derrotat a mi mateix en una partida que no podia guanyar mai però que no hauria d'haver perdut tampoc, havia d'haver plantejat unes taules infinites que fessin possible continuar amb el joc sense cap mena d'entrebancs, sabent que era un joc inútil però a la vegada condició de possibilitat de que les coses poguessin transcórrer dins uns límits acceptables. Ara això ja no es possible, un cop vençut, un cop acceptada la derrota, les regles del joc han canviat, i jo ja no sóc un depredador, sóc un elefant malalt a la recerca del seu cementiri, però un cementiri no de la espècie, sinó un cementiri individual on la solitud és més freda del que encara ara puc imaginar.

divendres, 18 de desembre del 2009

Día 41: sin palabras

La cosa parece que sigue igual, es decir empeorando. Esta noche he tenido un sueño muy, muy real que me ha despertado con un dolor más agudo. He tenido un sueño de algo que temo desde hace meses, bueno, años, algo que no me atrevo ni a pensar, la única cosa a la que temo, mi único miedo, mi único pánico. Se que es un miedo absurdo, porque es algo que ya ha pasado tecnicamente, pero aún así, algo en lo más oscuro de mi interior sigue pensando en las mismas memeces que los niños pequeños y tiene esperanzas de algo que sabe perfectamente que ya jamás se producirá. En el sueño, todo lo peor ya había pasado y tenía confirmación, ahora, la única diferencia es que no tengo confirmación pero sospecho que ya todo es inútil, por lo tanto...

dijous, 17 de desembre del 2009

Día 40: Des-animado

Al menos si yo fuese un afectado del diluvio divino, mis males hubiesen acabado esta noche (a no ser que los 40 días y 40 noches bíblicas, fuesen alternados, la cual cosa seria una putada), pero me temo que mi castigo divino va a ser mucho más duradero que la mariconada esta de Noé. Por supuesto no pienso realmente que sea un ajuste de cuentas entre una divinidad y yo, es una forma de escribir, pero quiero hacer referencia a mi concepción de que las cosas no pueden ser fáciles en mi vida, la navaja de Occam aplicada a mi se convierte en una navaja del ejército suizo, llena de alternativas y objetos aparentemente inútiles. No puedo tener una vida fácil, y ya dudo que yo sea el único responsable de esta capacidad, de esta habilidad para complicarme la vida. Incluso ahora que he decidido estar de una manera que aparentemente es imposible complicársela, incluso así todo se va torciendo en contra de mi voluntad. Ahora que mi vida tendría que ser más simple, todo lo simple que puede ser una vida en que sólo puedes pensar en ti, sin ninguna variable que te lleve al caos, incluso así, la cosa se complica sin tu pretenderlo.
Si al dolor le añadimos dificultad, el resultado no es nada bueno, nada satisfactorio, nada que merezca ser vivido, nada por lo que un individuo quiera luchar. ¿Luchar para que? No hay voluntad de luchar cuando esta lucha solo puede aportarte más dolor, más incomodidad, ningún beneficio, ninguna ventaja, dolor y exclusión. Ahora que ya solo formo parte del olvido, ahora que ya soy una célula totalmente independiente, ahora que ya vivo en la ilusión de la autocracia, ahora descubro que no merece la pena nada. Paradojas de la vida que no la hacen más interesante ni más atractiva, simplemente más peligrosa, Una mierda de vida esclavizado por la sensación de libertad, una libertad que no sirve para nada, ni siquiera para luchar. La lucha ha acabado, la lucha por mi vida, por mi libertad, ya las tengo, mi libertad y mi vida, ahora ya no se que hacer con ellas, ya no quiero hacer nada con ellas, las cedo, las entrego, sólo quiero formar parte del no-ser, de no sentir, no quiero sentimientos, y ni tan siquiera la razón, solo me queda esperar como se acaba todo esto...

dimecres, 16 de desembre del 2009

Día 39: viento racheado

Teniendo en cuenta mi estado físico y que ya carezco de estado psíquico desde hace un tiempo, no se muy bien que pretendo escribiendo esto. No pensé que durase tanto tiempo, y como soy incapaz de leerlo de nuevo, no soy completamente consciente de que me debo estar repitiendo mucho más de lo que pretendía. Tu que me estás leyendo, quizás por última vez, ya lo debes saber. ¿Que interés puede tener para nadie lo que este estúpido escribe? ¿Que galimatias es este? ¿El que escribe esto está en libertad?
Ahora mismo estoy a punto de tirar la toalla en muchos sentidos, y una de estas toallas es este diario de ................... Cada día me cuesta más hablar, decir algo, expresarme, incluso abrir el ordenador. Mi rutina cada vez es más desidiosa, cada vez hago menos, cada vez menos actividad, ni física ni intelectual (suponiendo que pueda tener alguna, mi cerebro se ha vaciado, ya quedaba muy poca cosa, demasiado alcohol flotando en el cráneo). Ahora es llegar, sentarse y dejar pasar las horas hasta que pase algo o hasta que el hastío puede conmigo, siempre pasa esta segunda opción. Todo se convierte cada vez más en una farsa, mi vida ya lo es hace tiempo, soy el gran burlador burlado, burlado por la vida, burlado por la muerte, burlado por todo y por todos. Soy un enorme bluf que se deshace por momentos, roto, desmembrado, convertido en polvo y a punto de que se desate un huracán a mi alrededor... y yo espero a que esto ocurra.

dimarts, 15 de desembre del 2009

Día 38: dolor plus

Por si no tenia suficiente dolor, a todos los que en cierta manera he hecho referencia desde aquí, y los que callo, mi estado de salud no me respeta, al margen de la enfermedad que ya es suficientemente dolorosa, y he de añadir unos dolores físicos más a los que no puedo hacer frente así como así. Mi salud me deja atrás y se avanza a mi propio fin. Ahora ya está compensado el dolor exterior y el interno, el más fuerte, el más tenaz, el más espantoso. No me amedrento con facilidad, pero esto es un golpe duro a mi propio ego, el ver que tengo cuerpo, y que ahora me quiere pasar factura por los desmanes del pasado, un cuerpo decrépito, avejentado y que ya deja de responder. El cuerpo y el alma se alían para torturarme. Je, si tuviera otra concepción de la vida y la muerte, podría caer en la tentación de pensar que es algún tipo de ajuste de cuentas de dudosa procedencia, una especie de castigo divino, pero todavía no estoy tan mal para refugiarme en absurdidades de ese calibre. Ahora solo cuenta que sufro, que tengo dolores de todo tipo que intento minimizar de diversas maneras, todas ellas sin éxito. Farmacologicamente ya no puedo ir más chutado, intento ir todo el día sedado pero nada hace efecto, el dolor aumenta y ahora se une un dolor físico que tampoco ceja en su empeño de recordarme mi situación, y tampoco es sensible a la farmacopea. Nada me elimina el dolor, y el dolor me elimina a mi como persona, afortunadamente puede pensar alguien...

dilluns, 14 de desembre del 2009

Día 37: malestar

Avui no puc dir gran cosa, el meu estat físic no em permet dir res més que no estic en condicions d'escriure, ni físicament ni mentalment. La malaltia va guanyant poc a poc i el dolor es va aguditzant...

diumenge, 13 de desembre del 2009

Dia 36: certezas

Algo más que un presentimiento, una certeza, eso es lo que siento. No quiero transmitir esto que siento, puede que fuese prematuro y no se como podría digerirse, además, no creo que deba escribir todo lo que pienso, el experimento no quiere llegar tan lejos, si sería conveniente para mi que mis pensamientos campen a mis anchas por la red, aunque nadie los capte, aunque a nadie le importe. Revelar esta certeza no me daría más que inconvenientes y molestias, podría ser malinterpretado y surgir de mi mismo una nueva dimensión que quiero abortar. Puede que en el momento de escribirlo la certeza cambiase, hasta tal punto puede ser de poderosa esa revelación. Puede que alguien piense que una cosa no varía de pensarla a verbalizarla, pero yo no estoy de acuerdo, la importancia del lenguaje, su tono devastador puede hacer más que un pensamiento que se desvanece y se olvida como un mal sueño de madrugada. Cuando ves escrito o oyes tus propias palabras pueden tener efectos que no somos del todo conscientes.
El lenguaje es tremendamente poderoso a pesar de que nosotros pensamos que simplemente es un medio para expresarnos, pero nada de eso, el lenguaje puede llegar a ser pensamiento mismo, más allá de un medio de expresión, sobretodo en los individuos atormentados.

dissabte, 12 de desembre del 2009

Día 35: dolorosa lucidez

A pesar de lo que pueda pensar la gente, tener la enfermedad no es lo que me convierte en un loco. El loco ya estaba dentro de mí con anterioridad, el loco ya habitaba en mí, pero el loco no era yo. ¿Que si me he vuelto loco? Tampoco, lo siento. Yo nunca me había tenido por un loco, ni tan siquiera a nivel coloquial. Incluso ahora tampoco me tengo por loco, yo prefiero llamarlo una dolorosa lucidez. No quiero decir con todo esto que el resto del mundo esté loco y yo el único cuerdo, simplemente que la enfermedad, y sus consecuencias, me han dejado en una situación extremadamente dolorosa y eso me permite una postura no habitual, diferente de la mayoría de las personas (no me atrevo a creer que es una postura ante la vida única, pero en ocasiones tengo mis dudas de que así sea), una vez superado el umbral del dolor, ya da igual pensar cualquier cosa ya que todo convencionalismo y ánimo de socialización, desaparece por completo, ya puedes pensar lo que quieras. Puede que sea una ventaja, pero el precio que has de pagar es muy alto. Más del que puede pagar una persona y nadie del mundo estaría dispuesto a pagar si fuese algo que se pudiese escoger.

divendres, 11 de desembre del 2009

Día 34: problemes al paradis...

Alguna cosa no funciona al meu interior, alguna cosa s'ha trencat aquests dies, no dic la malaltia, una altra cosa s'ha desajustat al meu interior, i no es del que he estat parlant fins ara en aquest diari. Alguna cosa ha canviat (i no per be) dins meu, alguna cosa diferent que no puc dir el que és, ja que no ho sé, però la sensació ha transformat el meu voltant, com si m'hagués adonat de cop. Més problemes per resoldre pel que veig. Problemes que no se si es poden resoldre o si jo soc lo suficientment fort per resoldre. Si que els voldria resoldre si pensessin que tenen solució, però el que no vull fer és nedar contracorrent, i no vull començar a fer res sense saber que el que faci tindrà unes mínimes garanties d'èxit. Exit, quina paraula més repugnant, l'única avantatge que li veig, l'única cosa positiva és en la seva acepció com a paraula anglesa. Exit com a sortida, mai com a solució.

dijous, 10 de desembre del 2009

Día 33: vida

Día 33 desde que empecé esta serie de despropósitos, nunca confié demasiado en este proyecto pero tampoco preveía su verdadero alcance, ni el alcance de mi enfermedad. Desconocía cosas de mi mismo, que sigo desconociendo, por supuesto, pero la evolución de mi enfermedad me ha dado una nueva perspectiva. De mi yo antisocial ya tenía noticias, pero no tenía ni idea de hasta donde podía llegar, y aunque sigo sin saberlo, empiezo a tener unos temores que nunca hasta ahora había albergado. Poco a poco me voy asustando de mi potencial en ciertos aspectos que nunca había sospechado. Voy poco a poco, pero mucho más profundamente de lo que yo nunca hubiera deseado, me va penetrando de dentro a fuera, saliendo por los poros y creando una capa que me va separando de mi entorno, como si de mi piel supurara un humor vítreo que se fuera solidificando a cada paso mio, y a cada paso, la capa fuera más gruesa, más sólida y yo fuera perdiendo mi movilidad, mi libertad y mis funciones más básicas, poco a poco me voy reduciendo a un objeto, como si de un Gregorio Samsa cualquiera fuera, pero en vez de en un escarabajo, me convirtiese en algo mucho más absurdo, más surrealista, más triste y patético, tal cual la existencia que me ha caracterizado hasta ahora, y que aún puede empeorar si yo no lo remedio, pero no se como.
La muerte siempre me ha parecido fascinante desde un punto de vista metafísico, siempre he querido ver las implicaciones que esta idea tenia en la existencia de los individuos, y ahora tengo el reto de matar a mi personaje sin matarme a mi mismo, un juego peligroso ya que me he convertido en mi personaje y he olvidado cual es mi propio yo, como un enorme y complejo juego de espejos orientados todos hacia mí. No puedo ver más que esa imagen, una imagen que quiero destruir pero no se me ocurre como destruir esa imagen que me repugna sin eliminar la fuente de la imagen. Ver esa imagen me repugna, quiero quitarla de mi vista, para siempre, quisiera no tenerme que ver reflejado nunca más, ni mi imagen ni mi alter ego, nada de mi, nada que me recuerde a mi mismo, ni la ilusión de mi mismo, ni el origen de mi mismo. Me odio, me odio con toda la fuerza que soy capaz de hacer acopio, que ahora no es mucha, pero puedo llegar a odiarme más, y cuando reúna la suficiente fuerza, puedo ser capaz de muchas cosas, sobretodo si no lo medito, si actúo de la manera que en mí era habitual antes de la aparición de mi simbion.
Tengo miedo a vivir en este estado, que sea permanente y me deje en el estado en que estoy, es preferible cualquier otra opción a esta. No se puede vivir en estas condiciones, no para un ser abyecto como yo he sido, ahora no lo soy porque la enfermedad me ha dejado imposibilitado para muchas cosas.

dimecres, 9 de desembre del 2009

Día 32: horror

Mañana difícil, muy difícil al tenerme que volver a enfrentar al contacto con personas diferentes a mi. Muy dura, muy tensa y que me hace plantear cosas que no quisiera tener que plantearme, pero no puedo dejar de pensar en ello. Después de unos días sin tener que dar la cara ante nadie, sólo de pensar que ahora deberé entablar ciertas relaciones y convencionalismos sociales, se me hace un trámite demasiado pesado y que no me veo capaz de acometer con éxito. Tengo pánico de pensar sólo en tener que saludar, y realizar mi trabajo me va a costar un esfuerzo que no quiero ni pensarlo. Quiero salir y esconderme en mi casa, no puedo trabajar, me voy...

dimarts, 8 de desembre del 2009

Día 31: retorno

Después de estos días de huida no se si las cosas van mejor o peor. Mi yo sigue el proceso, este proceso que no parece poder retroceder. La huida no ha sido tal, ha sido un intento, y lo que pasa en las películas a los que intentan huir y no lo consiguen, luego han de pagar por ello y son metidos en cámaras de aislamiento o cosas por el estilo. ¿Deberé yo meterme a mi mismo en una cámara de aislamiento de mi mismo? ¿Es ello posible? Todo vuelve a comenzar mañana, pero yo soy algo peor de lo que huyó...

divendres, 4 de desembre del 2009

Día 27: Run to the hills

Tenemos un problema y sí estoy hablando en plural. Hablo en plural porque ya incluyo cuando hablo de mí, a la enfermedad, y los dos tenemos un problema, sea cual sea la solución del problema incluye la desaparición de alguno de los dos o de los dos, por lo tanto no lo puedo desvincular de mí mismo. El problema lo tengo yo, pero arrastro a mi enfermedad conmigo y he decidido intentar huir, huir hacia las colinas (metafóricas o no, no se trata de dar muchos datos). Huyo de mi enclaustramiento, o mejor dicho, sustituyo mi enclaustramiento por otro escenario, pero los dos escenarios me resultan prisiones, una con los barrotes más alejados que la otra, pero prisiones al fin y al cabo. Voy a hacer un experimento, voy a intentar realizar una prueba sobre la evolución de mi enfermedad y necesito un escenario nuevo, sin referencias, sin cosas que puedan llevarme a una presencia onírica no deseada que me altere y desvirtúe el resultado.
Huir, huir hacia las colinas, refugiarme en ellas, esconderme, mimetizarme, confundirme con ellas, volverme un salvaje por unas horas, no en el sentido que me he vuelto un salvaje en la civilización, sino un salvaje que se retira e intenta subsistir en un entorno salvaje pero no hostil, sin hostilidad y sin amabilidad hipócrita paternalista y malintencionada, salvajismo atávico, soledad como compañera y no como alternativa. Me voy corriendo, me voy a galope tendido, escapo y llevo conmigo mi enfermedad y no sé como reaccionará ella ante tanto cambio, ante un entorno diferente. Fire, walk with my

dijous, 3 de desembre del 2009

Día 26: Ella, la persona

No se si estoy a punto de tocar fondo o me lo parece a mi, pero tocar fondo sería algo bueno, quiere decir que no puedes bajar más, pero suponiendo que esté a punto de tocar fondo, creo que si así fuese, el fondo seria un lodazal de arenas movedizas, y que ese fondo sería interminable, lento y supondría mi final, por lo tanto, tocar fondo todavía me intranquiliza más que no otra cosa. Sigo teniendo problemas con la gente, ya ni siquiera la tolero aunque me esfuerzo mucho porque no se note. Mi disfraz funciona, mi disfraz les protege a ellos, pero no a mí, que sufro lo indecible. En ocasiones mi disfraz era a la vez mi coraza donde se estrellaban todos los ataques, por duros que estos fueran, me descargaban de todo, que llegaba a mí totalmente tamizado, edulcorado. Ahora no es así, ahora el disfraz hace que no llegue a los que están a mi alrededor todo el mal que sale de mi, todo el desprecio que me brota por los poros, desprecio por las personas, por lo que representan, desprecio hacia el ser humano y su patética existencia, esas vidas insignificantes e insulsas que me apabullan con su verborrea... mi disfraz hace que mi cólera no estalle hacia ellos, pero estalla dentro mio, el dolor me corroe, el ácido de mis pensamientos licua mi piel, llega hasta mis nervios.
Llevo días soñando con alguien a quien no quiero recordar pero del cual no puedo apartar de mi, el dolor en estos días es más atroz que nunca, y últimamente se repiten. Sueños que en otros tiempos significaban mi felicidad pero que ahora se han tornado en mi desdicha, sueños que me atormentan, que me destrozan, que me hacen torsionar de dolor hasta el tuétano. Incluso ahora, que hace ya unas horas que dejé de soñar y después de estar enfrascado durante horas en tareas que deberían haberme hecho olvidar, recuerdo con pelos y señales el sueño, quizás por repetitivo, sin ningún atisbo de duda, todo me trae a esa persona a mi, incondicionalmente. Puede que ese recuerdo haya hipotecado mi vida hacia esta misantropía. Siendo como había sido hasta que la conocí, un metafísico puro, al interferir en mi pensamiento una persona, quizás por primera vez, sólo puedo sacarla fuera junto al resto de los de su especie, es decir a todos los humanos, incluso a mí, y de ahí esta tendencia a quedarme sólo. Únicamente en el momento en que pueda vivir totalmente solo y aislado, podré pensar que mi vida fué siempre así, solitaria y sin nunca nadie en ella. En el momento en que pueda llegar a pensar que una vez no estuve solo, estaré perdido irremisiblemente. Ella, la persona, me ha olvidado y para siempre, yo debo hacer lo mismo, pero para hacerlo debo arrancarme incluso a mi mismo, y eso no sé si sabré hacerlo pero la enfermedad confío en que me ayudará.
Debo hacer algo, debo huir pero no se hacia donde, no quisiera huir y descubrir que me acerco, he perdido el norte, he perdido la brújula, no se hacia donde empezar a caminar...

dimecres, 2 de desembre del 2009

Dia 25: horror vacui

Afortunadamente hoy no he tenido ningún contratiempo serio por el camino, ya que dado el estado de alteración que me acompaña desde la mañana, cualquier chispa podía haber desatado la fase fatal, el resultado impredecible pero catastrófico. La soledad parece que se siente más en días señalados como el de hoy, no, no es ningún aniversario de nada, simplemente que hoy, algunos recuerdos se agolpan de sopetón en mi memoria de una manera más dolorosa de lo habitual, lo cual pensaba que era realmente difícil. Esta soledad hueca, vacía y, en cierta manera, lúgubre, a veces duele de una manera mucho más aguda sin ningún motivo aparente, como hoy. La soledad no es ni consecuencia ni efecto de la enfermedad, la soledad ya me perseguía en épocas ya muy lejanas, pero con la enfermedad, la soledad se ha convertido en algo diferente, de hecho, debería inventar otro nombre para lo que hoy siento y a lo que le estoy llamando soledad, pero ahora mismo no se me ocurre nada, no soy un inventor de palabras muy prolijo, más bien no soy inventor de nada, como mucho, me apropio de alguna idea que cazo al vuelo y que puedo tunear con algo de atino, pero sin mucho ingenio. No, tampoco soy alguien que tenga talento. A menudo he pensado que con un mínimo talento podría haber convertido mi trágica enfermedad en fuente de creación y aprovecharme, utilizarla en beneficio propio, pero ni eso, ni tengo talento para crear, ni para aprovecharme de ello de alguna manera.
Hoy es de esos días que necesitaría tomarme algún tipo de substancia que me dejase en un estado de aletargamiento para no sentir absolutamente nada, o quizás un abrazo de la persona indicada... no, mejor las drogas, no hagamos intervenir a nadie nunca más en estos estados, bastante patético se comporta uno en la intimidad como para que te vea alguien en semejante trance. Dormir, estar en coma, drogas psicotrópicas, inconsciencia divina y deseada, dejar de sentir, dejar de vivir momentáneamente, dejar de ser. La sensación de vacío, la sensación de no pertenecer a ninguna parte, desarraigo, soledad, inquietud, zozobra, desesperación...palabras que me vienen a la cabeza, cabeza que no quiere que ninguna palabra se acerque a ella. Silencio, solo silencio y oscuridad, preludio de un estado de bienestar.

dimarts, 1 de desembre del 2009

Día 24: olvido

Cuando pienso en como juegan las personas con otras personas me resulta difícil creerlo. Sobretodo porque escuchando a la gente, si te lo llegases a creer, pudieras caer en la tentación de pensar que la gente aborrece jugar con las personas, y creo desde mi postura, que a la gente le encanta jugar con las personas, sentirse poderosa, pero niegan una y otra vez esa manera de hacer, se niegan a si mismos. Puede que yo también jugase con la gente, con las personas, pero ya no lo volveré a hacer. Nunca me ha gustado sentir poder de ningún tipo sobre nadie, ni siquiera saberme influyente sobre nadie, es demasiada responsabilidad para un paria, ahora un paria enfermo, ahora ya no quiero ni siquiera influir levemente, ni tener la suficiente intimidad como para poder ejercer ni tan siquiera la influencia que una mirada furtiva puede tener sobre un gesto. Ahora con el aislamiento y el olvido al que someteré a mi entorno conseguiré un estado de aislamiento que permita todo eso y mucho más, hasta llegar a estar diluido socialmente, de una manera que no podía ni imaginar hace unos meses. Solo me hará falta un "milagro" para olvidarme de mi mismo, pero creo que eso no voy a poder conseguirlo por mi mismo si una enfermedad, un traumatismo o alguna desgracia por el estilo no lo hace. Pese a mi mala memoria, esta no es tan mala como para llegar a ello, ni siquiera a mí me está permitida esa gracia. Seria maravilloso despertarme un día y ver que mi vida entera ha desaparecido, no recuerdo nada de nada ni a nadie, ni siquiera alguna de las funciones más básicas, renacer. Se que estoy diciendo una abominación porque hay gente que ha pasado por ello y no debe ser nada agradable, pero cuando el dolor aprieta, cualquier desgracia de este tipo me parece preferible a sentir lo que siento.
Soy cobarde, no quiero sentir dolor y hace tiempo que es lo único que quiero es dejar de sentirlo, pero con la enfermedad sólo me queda esta alternativa. La enfermedad me ha cambiado, me ha hecho más despiadado y duro, o puede que no, que me vuelva más y más blando. La coraza, la careta ha desaparecido y lo que ha dejado ver no es más que ...