diumenge, 28 de febrer del 2010

Día 113: sin city

Las personas pasan épocas, etapas, ciclos, que suelen superarse sin más. Pero pasa que en ocasiones esos acontecimientos tienen tal trascendencia que la persona ya no vuelve a ser la que era. No es mi caso, ahora no soy diferente, y esta etapa no me cambiará, simplemente ya ha acabado conmigo. No dramatizo, es simplemente una evidencia más que ya no admite ningún género de dudas. Yo ya estoy terminado, acabado, finiquitado. Me sigo moviendo, no se hasta cuando me durará la cuerda, pero yo ya no soy yo, simplemente la inercia me mantiene en movimiento. Yo no puedo superar esta etapa, ya estoy sentenciado y yo me he quedado sin energía, y una energía que no volveré a tener jamás. No lo digo con acritud, simplemente que el rechazo y el olvido donde vivo, me ha succionado todo aquello en lo que creía, y del que ya no puedo reponerme. Soy viejo, estoy enfermo y decrépito, ya es mi hora. Como dice la película: "El viejo muere, la chica vive, es justo..."

dissabte, 27 de febrer del 2010

Día 112: pensamiento

Hoy he tenido un pensamiento que hasta ahora no había tenido. No, no lo voy a relatar aquí, no creo que gustase a nadie, a pesar de que esto no lo lee nadie más que yo. Es un pensamiento que la gente no quiere ver reflejado, que la gente huye de tenerlo o de que alguien lo manifieste en voz alta. Es, como tantas cosas de esta sociedad, un tabú más, algo que hay que esconder a pesar de no poder erradicarlo, una vez más la hipocresía de la sociedad nuestra, que es obscena y pornográfica en grado sumo en tantas y tantas cosas, y algo tan normal y lógico como este pensamiento, puede ser incluso tomado como algo que puede atentar contra algunas normas que comporten unas consecuencias que ahora por ahora, no quiero que me distraigan de lo que tengo que hacer.

Este pensamiento no es nuevo, ni original, simplemente es un pensamiento cada vez más y más consistente y profundo, que surge de dentro y es implacable. Es un pensamiento humano en su trascendencia, pero terrible.

divendres, 26 de febrer del 2010

Día 111: hasta el fin

Al parecer, el dolor es algo al que no se acostumbra el cuerpo, y el alma tampoco. Ahora contemplo si debo llegar al estado terminal de mi enfermedad o poner algún tipo de remedio radical para evitar llegar a ese estado. No puedo llegar al estado que ahora mismo no puedo ni imaginar...

dijous, 25 de febrer del 2010

Dia 110: agonia

La agonía se va alargando hasta parecer interminable, sobretodo cuando ves cosas que te tocan tan a fondo. Si el dolor insoportable no fuese suficiente, si la enfermedad no tuviera suficientes efectos colaterales en mi, si mi estado de ánimo no me tuviese suficientemente hundido, encima parece que tengo que enterarme de cosas, de notar indicios que sólo hacen que dejarme más y más abatido. El dolor no ceja en su empeño de hacerme la supervivencia insoportable, haciendo que las opciones más radicales parezcan de lo más conservador. Puede que cuando llegue el final, ya ni siquiera me alegre, ya será demasiado tarde.

dimecres, 24 de febrer del 2010

Día 109: espejo

Dicen que la cara es el espejo del alma, pues si eso es cierto debo tener la cara hecha añicos, destrozada, con un aspecto lamentable. Mi enfermedad ya me deja secuelas físicas que no puedo disimular, mi estado es ya insostenible y mi cara debe notar todo lo que por mi mente pasa. Hace días que no me veo la cara, procuro no mirarme al espejo, mi dejadez es ya legendaria y mi aspecto me lo supongo un poco menos lamentable que como estoy por dentro. No es posible estar peor, pero creo que voy a ir empeorando a pesar que no puedo imaginarlo.

dimarts, 23 de febrer del 2010

Día 108: en capilla

Hoy realmente me siento como aparento, y eso no es nada bueno.

dilluns, 22 de febrer del 2010

Día 107: intolerancia

Hoy ha sido un día extremadamente violento por mi parte. Estoy perdiendo el norte, estoy cayendo hacia el abismo a marchas forzadas, lo de hoy no me lo perdonaré nunca, aunque puede que como van las cosas, me olvide enseguida porque voy cometiendo todo tipo de desmanes, la violencia de mi enfermedad me arrastra, soy un ser rabioso que parece despertarse de un sueño del que apenas recuerda algo, pero no, soy yo el que actúa, enfermo o no, soy yo el que se muestra con esta violencia sin parangón. La violencia me arrastra hacia el final, será un final violento sin duda alguna.

diumenge, 21 de febrer del 2010

Día 106: confesión

El fraude continua, la vida del fraude continua, la enfermedad también continua, el sufrimiento también continua, se incrementa y se hace insoportable. Yo me pensaba blindado a cierto tipo de sufrimiento, yo me creí incapaz de sufrir así, pero me equivocaba, pero mucho me equivocaba. Yo jamás había experimentado un dolor así y creía que era incapaz de sentirlo, encerrado como estaba en la dureza de mi vida, pero bajé la guardia. Alguien que no esperaba penetró en mi vida como nunca nadie lo había hecho, yo me creí que la cosa era seria, y ese fue mi error, yo no podía vivir una cosa como la que empecé a vivir, debería haber desconfiado, era demasiado bonito para ser verdad (a pesar que no era una cosa fácil ni ideal en cuanto lo que nos rodeaba). Jugaron conmigo y ahora sufro las consecuencias. Ahora jamás volverá a pasarme nada parecido, pero el dolor y el sufrimiento, tampoco me abandonaran jamás. Me han subestimado en eso como en todo. Ahora soy mucho más hermético, mucho más duro, nada de lo que pasa a mi alrededor me importa, pero el dolor lo tengo dentro y es para quedarse.

dissabte, 20 de febrer del 2010

Dia 105: incertidumbre

Otro día de mierda, otro día tirado a la basura, otra asquerosidad de vida desperdiciada de la manera más inmunda. Quiero acabar de una vez por todas con esto, no lo puedo soportar, creo que ni un día más, ya ni las drogas me pueden hacer pasable ni un solo minuto, ya no hay esperanza, ya no.

divendres, 19 de febrer del 2010

Día 104: degradación

Es lamentable como se puede degradar el ser humano, y en especial yo. Poco a poco, ya sea por mis propios pecados o por mi enfermedad, ya no soy yo, simplemente una sombra desdibujada de mi mismo. La degradación es muy evidente, incluso para la gente que me ve a diario, o más o menos. Ya no se si tengo mucho margen de degradación, lo que no tengo ganas, es de seguir, en nada, y para nada.

dijous, 18 de febrer del 2010

Día 103: metamorfosi

Avui no semblo jo. Avui he estat com una ànima en pena tot el dia, distret, absent, com si jo no fos jo, com si el meu moviment només fos causat per la inèrcia, sense jo controlar res. Ara no se si estic escrivint jo o algú que porta controlant els meus moviments tot el dia, ja que jo no sóc conscient de res. No se el que he fet o deixat de fer, no se de que he parlat, que he dit o que he fet o on he estat. Alguna cosa em passa de diferent, no sé si és la malaltia o que estic passant a una altra fase, ara només espero no trobar-me demà com a Gregori Samsa.

dimecres, 17 de febrer del 2010

Día 102: impossible

La cosa va de veras, y yo estoy estancado en la cuerda floja que estoy a punto de abandonar. Para mi es más fácil dejarme caer que mantener el equilibrio, y ya no tengo nada que perder, nada de nada.

dimarts, 16 de febrer del 2010

Día 101: no

El día 100 no pude decir nada, y hoy solo que ayer no pude hacer nada. Simplemente esto. Me precipito hacia el final de todo, parece que ya todo ha acabado y la enfermedad empeora, la cosa se pone fea y todo se vuelve peor.

diumenge, 14 de febrer del 2010

Día 99: siguiendo

A pesar de caer en la repetición, sigo sin poder hacer nada más. No se si será algo pasajero o todo ya tiene el cariz de lo definitivo. Sea como sea no hay manera de saberlo ahora, pero ya voy acumulando días y días en que no puedo hacer nada de nada, que no soy ni siquiera capaz de escribir. Puede que haya llegado mi fin, sobretodo sabiendo lo que ahora sé.

dissabte, 13 de febrer del 2010

Día 98: sin palabras

Hoy quiero seguir hablando de las máscaras, aprovechando las fechas en que estamos. No sé si llamarlas máscaras o espejos, mejor dicho, quería hablar de ello, pero no tengo fuerzas, no tengo la chispa necesaria para estar sentado ante el ordenador tecleando, tan solo puedo divagar, intentando ahogar mis pensamientos sin dejar de ... si puedo, luego sigo, ahora me es imposible, hoy no, quizás nunca más, no lo sé pero no puedo, no, ya no puedo más.

divendres, 12 de febrer del 2010

Día 97: careta

Acabo de darme cuenta, otra vez, que estoy en una especie de bucle, que sólo hago que repetir una y otra vez lo mismo, durante estos 3 meses sólo hago que repetirme, y eso que no he leído lo que he escrito ni una sola vez, creo que tan solo con leer otra vez la primera entrada lo que haría sería borrar, eliminar el blog del todo de manera que nadie más pudiera borrar este testimonio que solo puede avergonzarme. Ni siquiera mi inconsciencia puede hacerme tan ciego que no vea este efecto secundario.
Ahora reflexiono sobre lo que he hecho y solamente puedo encontrar más dolor ante la reflexión. Soy imbécil perdido. Hoy, viernes de carnaval, el día de las máscaras, puede que empiece a despojarme de la mía antes de dejarme del todo. Sin caretas, sólo con mi dolor, antes de que todo se derrumbe sobre mi mismo, antes de que llegue el colapso de mi estructura y yazga como lo que fui, un ser desterrado de si mismo, sin imagen, sin nada.

dijous, 11 de febrer del 2010

Día 96: puzzle

Ahora mismo el frío atenaza mi ser, pero no es el frío externo, es algo que surge de mi interior y poco a poco va avanzando desde el corazón (que ya no bombea sangre, es un trozo de carne helado y fragmentado en millones de micropedazos) hasta mis extremidades. Ahora mismo las falanges de mis dedos apenas pueden teclear en este infecto ordenador que ahora mismo es testigo de mis desdichas y mis limitaciones de movilidad. El frío de mi interior hace palidecer el que viene del exterior. Yo estoy helado, y helado del todo, y lo que es peor, que soy un bloque de hielo con importantes dolores, muy importantes, que parece que van a quebrarme mucho más de lo que ya lo estoy. El hielo hace que mis constantes vitales se vayan ralentizando, y no se hasta que punto mi cerebro podrido podrá tener energía suficiente para seguir escribiendo, no sólo hoy, sino día a día y hasta el final, un final que cada vez parece estar más y más cerca, afortunadamente. Bienvenido el día que me convierta en mil pedazos.

dimecres, 10 de febrer del 2010

Día 95: despeñado

Hay cosas que tienden a empeorar. A lo largo del día vas viendo a tu alrededor cosas que pueden salir bien, y otras que por alguna extraña razón se ven enseguida que solo pueden empeorar. Mi vida es de estas segundas. Bueno, hablo de mi sobrevivida, ya no puedo llamarla vida. No siempre ha sido así, en otras épocas yo vivía, y lo hacía intensamente, sin atisbo de enfermedad, sin atisbo de malos rollos. Seguramente jamás había experimentado la felicidad, siempre tenía una cuenta pendiente, pero había expectativas, había esperanza... y toda esa infelicidad inconsciente se truncó cuando pensé que había llegado a un estado de cierta certidumbre sobre un aspecto de mi mismo que pensé que no llegaría jamás. Analizando este estado de imbecilidad supina, llegó el momento del arrebato, en forma de destino cruel que se ríe de uno de forma grotesca, y enseguida la caiía en picado hacía el abismo hacía el que me despeño en este momento, y no veo nada que pueda amortiguar la caída, o eso espero.

dimarts, 9 de febrer del 2010

Día 94: mundos paralelos

Espero y espero pero el día no llega nunca, mi liberación parece que se hace esperar, puede que no llegue de momento, y eso me exaspera. Quiero dejar de estar así. Ya no esperar más, ya no dejar de mirar siempre de soslayo al futuro, mirarlo fijamente sabiendo que de inmediato se hará realidad lo que espero que me libere de mi gran peso, de mi enfermedad y de mi mismo. He cambiado, he cambiado mucho en poco tiempo, ya no me reconozco, ya no soy yo, la enfermedad me ha transformado sin haberme eliminado los recuerdos, sin haber olvidado ni un solo segundo. Yo no soy yo, mis actos, mis reacciones, mis pensamientos son tan diferentes que ni me reconozco. El espejo no me dice nada porque no me miro en ellos, y lo que es peor, si accidentalmente estoy delante de uno de ellos no los percibo como un espejo, sino como una realidad paralela similar a la que yo ocupo, pero es otro el que ocupa mi lugar. Otro que vive mi vida pero que el dolor lo siento yo, sus errores, sus malos pasos, sus pésimas decisiones, su soledad, son las mías multiplicadas, por lo que el dolor se acrecienta. Mierda.

dilluns, 8 de febrer del 2010

Dia 93: prou ja

Cada cop se'm fa més difícil tornar a la normalitat desprès del cap de setmana. Sortir de casa i tornar a barrejar-me entre la gent cada cop és més dur. No m'estic convertint en un hikikomori, aquells sonats japonesos, el meu aïllament deriva d'altres aspectes molt menys complexos, però molt més terribles. Jo no tinc por del món exterior, jo tinc por de mi mateix, de la meva capacitat de patir, del dolor terrible que genero jo mateix, o que m'han fet generar quan jo no tenia sentiments, quan era un ésser sense aquesta capacitat. Ara no he és que de cop i volta la tingui, ara ja només em quedarà, mentre visqui, la possibilitat de sentir un profund dolor dins meu fins que la bogeria més tremenda m'haurà vençut i hauré de fer l'únic que és pot fer en aquest cas. Ni tan sols als animals se'ls deixa patir tant, de seguida una mà caritativa els treu el dolor de soca arrel.
Hauré de fer alguna cosa aviat perquè això no pot continuar de cap de les maneres, ja he arribat al meu limit i ja he dit prou, ja no puc passar d'aquí.

diumenge, 7 de febrer del 2010

Día 92: fragmento

"Llego el tercer día. Y el cuarto. El tiempo se arrastraba como una babosa, segundo a segundo, como una pesadilla que no hubiera de terminar jamás. El loco se contentaba ya con el destino del marginado. Como si hubiera dejado de ser humano y se hubiera transformado en una criatura horrible, no sólo repugnante y asquerosa para los ojos ajenos, sino, también, obligada a mantenerse a distancia, como si esa fealdad del leproso hubiera podido contagiarse.

Al principio trazaba todavía planes de fuga, pero luego se hundió en el profundo abismo de la desesperación, y, al fin, cayó en una triste apatía. La razón se había retirado de su vida, se había encerrado en sí misma, había recogido las finas hebras de los sentimientos y percepciones, y se había acurrucado en un rincón de su consciencia."

dissabte, 6 de febrer del 2010

Día 91: derrota

Hoy el dolor parece que esta siendo más y más duro de lo normal. El aislamiento no parece apaciguar ni lo más mínimo el dolor que surge directamente de la enfermedad, que no remete, que no afloja, que no da tregua. Mi dureza física ya ha sido quebrada y doblegada más de una vez y más de dos y todas las que quiere por parte de la enfermedad, que hace de mi lo que quiere y cuando quiere, yo no soy rival para ella, no puedo ofrecer resistencia de ninguna de las maneras. Ya quedan pocas opciones por parte mía para ejercer algún tipo de alternativa de lucha. Soy luchador, soy duro, soy inquebrantable en algunas de mis decisiones, pero nada de ello lo parece ante esta lucha desigual que estoy perdiendo día a día, pierdo las batallas y la guerra. La psicológica (mi mayor baza) ya la he perdido del todo, ya me ha ganado y yo aceptado la derrota, no puedo hacer nada más que rendirme a la evidencia. Ya he sido derrotado y casi vencido porque no veo la salida a este túnel en el que vivo, a este tormento diario al que me enfrento de múltiples maneras y del que no he tenido ni una sola victoria, al que he no he podido sacar nada de nada, como si ante el tsunami te parapetases con un paraguas de papel, así me veo a mi mismo, impotente ante una fuerza descomunal que me anula y me aniquila, y no lo hace más porque no quiere, no por mis esfuerzos.

divendres, 5 de febrer del 2010

Día 90: seguir o dejarlo

A lo tonto a lo tonto ya llevo 3 meses haciendo esta locura de blog. Los resultados de todo ello ya los he comentado en otras entradas, pero no sufráis, no lo voy a volver a repetir. Supongo que acabaré por agotamiento, pero mi tozudería hace que todavía me mantenga al pie del cañón, seguramente porque hay algo que me atrae de este proyecto, y es su absoluta inutilidad. Se que finalmente esto no es útil para nadie que pueda estar leyéndolo y mucho menos es útil para mi que lo escribo. La sospecha de que absolutamente nadie en este mundo lo lee también me hace perseverar, puede que si supiese que alguien lee esto con atención, con interés, con admiración, o simplemente que alguien lo lee, me hiciese dejarlo, pero me atrae este tipo de proyectos locos, absurdos, vacíos incluso, que no aportan nada, que se hacen desinteresadamente y gratuitamente. Puede que al escribir esto mismo esté dictando su sentencia de muerte, pero la cosa está así y no puedo hacer más, de momento se que continuaré un poco más, lo justo, pero tampoco se hasta cuando. Supongo que no mucho más porque yo ya no puedo continuar mucho más.

dijous, 4 de febrer del 2010

Día 89: hartazgo

Cansancio, hartura, puedo llamarlo de muchas maneras, pero es sólo esto. En ocasiones, muchas, creo que no voy a poder más con todo esto, ya no lo dudo, es una certeza total y pese a que lo sé, hay algo que me impide acabar del todo con todo, como con este blog. Se que ya no le queda mucho, a mi no me queda mucho, y esta es una tarea que no incluye seguidores ni nadie que se haga cargo de este despropósito. Ya no puedo tirar más allá de mi mismo...

dimecres, 3 de febrer del 2010

Día 88: record fatal

Dia intens, dia dur, dia ple d'emocions i, com no, de dolors terribles. Avui m'he despertat com un zombie. El fet d'haver dormit només una hora (tinc els meus dubtes sobre si dormo o caic inconscient) ha fet que he fet tot el que normalment faig als matins en un estat més similar a un autòmata que a un ésser humà, però un autòmata amb una capacitat il·limitada de patir. Pujat al meu vehicle volador he tingut un pensament inesperat que ha provocat una cadena d'altres pensaments que m'han portat a una orgia de dolors terribles. He caigut en alguna cosa que vaig fer ara fa un any aproximadament. El pensament s'ha deixat despenjar entre la més trist quotidianitat i la ferida oberta per aquest pensament m'ha deixat estabornit. A la feina no m'he pogut refer, i el dia ha estat d'allò més dur. Encara queda dia fins que el meu estat d'inconsciència rellevi aquesta lucidesa que m'és tan hostil a mi mateix.
No només tinc treva dins el dolor, amb malaltia i sense malaltia, sinó que aquests pensaments furtius, que no busco, que no vull tenir, que no vull recordar, fan de mi aquesta persona endurida i que el patiment intern ha provocat la seva total falta d'humanitat i sensibilitat. Ara només sóc l'animal ferit que pateix que tantes vegades he relatat en aquest mitjà que ara algú, hipotèticament, llegeix. De fet ara mateix tinc un sentiment ambivalent sobre si voldria que algú llegís això o ningú. Ambivalent perquè una part de mi voldria que algú pogués llegir això i no per compadir-se de mi, sinó que pogués entendre'm. D'altra banda se que ningú em pot entendre per la qual cosa tampoc vull que ningú llegeixi això ja que simplement és una cosa mal escrita, que denota patetisme i algunes quantes patologies i tares de tipus mental i no m'agrada que algú, desconegut o conegut, vegi aquestes coses. Em costa recordar perquè vaig començar, però ho recordo, però el fet d'entregar-me a aquesta tasca fa que cada dia generi més i més dubtes sobre tot, i finalment escric per tossuderia i una inèrcia vital sense explicació. L'anonimat que dona el mitjà m'aporta una mica més de valentia a l'hora d'escriure, i el dolor que m'acompanya (juntament amb altres sentiments que es barregen) fan que un cop he començat a escriure, se me'n fumi totalment si algú llegeix això o no. En tot cas, si algun cop vaig pensar que escriure seria terapèutic, que m'estranyaria que algun cop ho hagués pensat, m'equivocava de totes totes. Per desgràcia se que només una cosa pot apaivagar el meu dolor, però un cop vaig donar la meva paraula de que no faria servir aquest comodí fins una data concreta i una situació que no puc revelar. En la meva actual situació seria comprensible que les paraules donades fossin del tot irrellevants, però de moment encara tinc una mica de forces per mantenir-les, encara que cada cop menys. Les meves tares físiques i psicològiques fan molt i molt dur qualsevol esforç d'aquesta mena. El dolor es resisteix a deixar-me, tant de bo altres coses haguessis estat tan persistents en un passat, però no, només persisteix el meu dolor i jo dins meu, que això també és una cosa a tenir en compte, sóc massa jo fins i tot amb el dolor encegant-me els sentits i la meva reduïda capacitat de raonar.

dimarts, 2 de febrer del 2010

Día 87: asco y miedo

Hoy es de esos días en que preferiría no haber despertado en ningún momento, un día de tantos para acumular en el estercolero en que se ha convertido mi vida, un día que no ha merecido la pena ser vivido, un día que debería haber sido aprovechado por alguien capaz de disfrutarlo y no de lamentarlo como yo hago. La cosa funciona así, no se puede elegir entre muchas cosas, pero ni siquiera la propia vida es libre. La libertad se ha acabado para mi, ya no es ni siquiera una utopía, simplemente ya no tengo opciones y me muevo por inercia, como lo haría un animal salvaje y herido, esperando, reaccionando, no escogiendo. Soy un animal salvaje y herido y provoco miedo y asco a partes iguales, como el asco que siento hacia mi mismo y mi miserable vida.

dilluns, 1 de febrer del 2010

Dia 86: actor's studio

El alcohol no parece aliviar el dolor y tampoco mejora mi humor, con lo que la gente que tiene la obligación de tenerme a su lado está captando algo aunque no sabe que. Me hace gracia oír los comentarios que hacen cuando creen que no puedo escucharlos, si supieran la verdad seguramente se sorprenderían. Nunca conocemos a la gente que tenemos a nuestro alrededor, pero creo que soy un excelente actor, un actor tremendamente bueno, digno de un Cèsar o la copa Volpi. Los que me hacen más gracia son los que creen conocerme algo, estos se llevarían la sorpresa más grande, hasta que punto engaño, hasta que punto soy ruin con la gente que tiene la gentileza de acercarse a mi, poca gente, con buen corazón generosos, y yo nunca he respondido a esta generosidad más que engañando.
Con el alcohol vienen los ataques, y con los ataques la incertidumbre. No pienso medicarme, no quiero estar más drogado porque el dolor no me lo van a quitar, no me acostumbro al dolor, pero no quiero tener dolor mientras pierdo reflejos, quiero lucidez hasta el final.