dilluns, 7 de juny del 2010

Día 211: Darkman

Hoy es de esos días en que el dolor sube fuerte por dentro de los huesos hasta instalarse en algún lugar detrás de los ojos indeterminado pero sublime, si se trata de "mejorar" la capacidad de doler. El dolor es tanto físico como psíquico hoy, y eso no es frecuente, normalmente el dolor físico no llega ni a ser dolor si lo comparamos con el otro. Parece ser que la única cosa que me indica que todavía soy un ser vivo es mi capacidad para aguantar el dolor, si me duele algo es que estoy vivo, y si eso es así, estoy muy pero que muy vivo, pero mi capacidad de aguantar se resiente y en días como hoy, tengo ganas de acabar con el dolor de manera drástica, peliculera, a lo grande en todo caso. Las ideas de como acabar con el dolor empiezan con soluciones típicas y se van tornando más y más delirantes hasta llegar al paroxismo de las maneras de hacerlo. Quisiera ser como Darkman en ese sentido, y a veces me siento como tal.
El problema del dolor es que me hace despistarme de mi enfermedad, no la estudio tanto ya que tengo otras preocupaciones. Al principio la enfermedad no me atraía tanto como las personas, pero ahora que las personas, en tanto que iguales, ya no las considero, la enfermedad y su naturaleza, son las que mantienen mi atención centrada, a no ser que el dolor se apodere de mi "alma", para decirlo poeticamente. Ahora a sufrir hasta que las drogas hagan efecto y me mantengan en brazos de morfeo, que suele ser muy poco tiempo.

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