dimecres, 25 d’agost del 2010

Día 290: lectura

Hoy mientras estaba enfrascado en la lectura de un libro que recomendaría a bastante gente (a pesar de que se que a muchos les podría desagradar), me ha llamado la atención el fragmento siguiente:"Más tarde mis sentimientos fueron confusos y contradictorios:odio a la autoridad, soledad, anhelo de amar (...) cuando cumplí los 10 años, el círculo ya se había cerrado.". Se que pueda no parecer merecedor de un premio Nobel, pero me ha llamado la atención por una extraña coincidencia con mi pre-adolescencia. Algunas de las ideas "peregrinas" que me asaltan aún ahora ya se forjaron siendo yo muy niño. Nunca me he tenido por precoz, ni por adelantado en ningún tipo de cosas que haya realizado o intervenido, soy un individuo gris, anodino, triste, incapaz, y ya lo era a mi más tierna infancia. Puede que la gente haya visto en mí más de lo que ni tan siquiera yo he podido dar a entender. Un fraude, y lo era ya de pequeño, pero esas tres emociones ya las sentía en aquella etapa. Emociones que con el tiempo no sólo no han desaparecido sino que se han afianzado dentro de mi, enquistado y aumentado en grado sumo. El odio a la autoridad es día a día más obvio y las cosas que se me ocurren para oponerme a ella cada día me asustan más; el anhelo de amar se ha vuelvo contraproducente en el momento que he sabido que no volvería a hacerlo más sino como recuerdo; y la soledad... no podéis imaginar lo helado que está todo con una soledad como esta, es tan grande que no queda espacio para nada más, ni siquiera para mí, por eso yo he desaparecido, o eso se está produciendo con la enfermedad. Soledad de la que no puedo escapar, amor que ya no volverá, por lo tanto, sólo puedo realizarme destruyendo cualquier tipo de autoridad que se me ponga a tiro.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada