Si, así voy, a la deriva, un día más, una nueva jornada, another brik on the wall. En Catalunya dicen que "qui dia passa, any empeny" pero yo estoy dudándolo sinceramente. Desde mi enfermedad, o como la llamo hoy, desde mi muerte prematura (no por cuando llega, en tanto y en cuanto llega sin poderse ir uno de su cuerpo...), no hay día en que no lamente "estar", las cosas que antaño me conmovían o simplemente me agradaban, hoy simplemente me torturan. No encuentro consuelo ni tan solo en el arte, en esa manera de sublimarse a la que hacía referencia Freud. No, la vida se ha convertido en algo siniestro para los que, como yo, ya hemos dejado cierto plano de la existencia, y esta se ha tornado más en tortura que en condición de posibilidad de nada. Todo es vano, todo es fútil, todo es innecesario, todo es inútil, todo es prescindible, nada hay que haga vibrar un mínimo a este ser enfermo, más que las posibilidades de sucumbir a un final, sea el que fuere.
Vivo en un país absurdo, en un mundo absurdo y yo soy un ser tamb
ién absurdo, pero de otra manera, ya que no me reconozco ni me siento atado ni identificado con nada ni con nadie. No se hasta que punto todo ello deriva de mi enfermedad o simplemente forma parte de mi idiosincrasia. Es un estado alterado de conciencia seguramente, pero no puedo hacer un análisis estando dentro de mi mismo, no puedo salir de mi mismo aunque mi estado se me asemeja a estar perpetuamente fuera de mi mismo continuamente. Es extraño y patético al mismo tiempo.
Hoy quisiera reventar la cabeza de alguien a golpes, me impulsa a ello una violencia ciega que nubla mi pretendida racionalidad. Hiervo de rabia por dentro, los nervios me atenazan aunque desconozco el origen de ellos (ya me acompañan en mi triste existencia largo tiempo), y me llevan a un estado de agresividad extremo que me hace sentir estas ganas de ejercer actos de violencia, pero no de una manera gratuita, o no indiscriminadamente al menos. La violencia debe descargarse en ciertos tipos o tipejos, haciéndoles saber cual ha sido su error, que no su culpa. En ocasiones esta rabia surge impulsivamente, pero ultimamente la siento de una forma subliminal, todo el tiempo, y fantaseo con la posibilidad de descargar todo lo que llevo dentro en determinadas personas como premio a su manera de hacer o por su personalidad, para nada tiene que ver con el concepto de culpa o consideraciones morales superiores. Yo me erijo en jurado, abogado y fiscal, y yo también he de ser el verdugo, de eso se trata al menos.
No quiero asustar a nadie, ya tengo yo suficiente capacidad para alterarme por ello, pero tampoco sirve de nada ocultar lo que se siente, lo que se piensa, sea o no sea lícito, sea o no sea inducido, sea o no sea humano. No se si esta manera de llevarse es inhumana o demasiado humana, en todo caso, es una forma poco ortodoxa y totalmente indigna de seres superiores, pero como ya dije, me da absolutamente igual. Voy a la deriva, voy encaminado a mi propia perdición, pero, ¿quien dijo que la vida fuera fácil? Es más, ¿Quién puede afirmar que esto que yo tengo es vida? Grotesco, ni tan siquiera surrealista, no es tan importante ni siquiera especial como pare ser nada más que grotesco.
ién absurdo, pero de otra manera, ya que no me reconozco ni me siento atado ni identificado con nada ni con nadie. No se hasta que punto todo ello deriva de mi enfermedad o simplemente forma parte de mi idiosincrasia. Es un estado alterado de conciencia seguramente, pero no puedo hacer un análisis estando dentro de mi mismo, no puedo salir de mi mismo aunque mi estado se me asemeja a estar perpetuamente fuera de mi mismo continuamente. Es extraño y patético al mismo tiempo.Hoy quisiera reventar la cabeza de alguien a golpes, me impulsa a ello una violencia ciega que nubla mi pretendida racionalidad. Hiervo de rabia por dentro, los nervios me atenazan aunque desconozco el origen de ellos (ya me acompañan en mi triste existencia largo tiempo), y me llevan a un estado de agresividad extremo que me hace sentir estas ganas de ejercer actos de violencia, pero no de una manera gratuita, o no indiscriminadamente al menos. La violencia debe descargarse en ciertos tipos o tipejos, haciéndoles saber cual ha sido su error, que no su culpa. En ocasiones esta rabia surge impulsivamente, pero ultimamente la siento de una forma subliminal, todo el tiempo, y fantaseo con la posibilidad de descargar todo lo que llevo dentro en determinadas personas como premio a su manera de hacer o por su personalidad, para nada tiene que ver con el concepto de culpa o consideraciones morales superiores. Yo me erijo en jurado, abogado y fiscal, y yo también he de ser el verdugo, de eso se trata al menos.
No quiero asustar a nadie, ya tengo yo suficiente capacidad para alterarme por ello, pero tampoco sirve de nada ocultar lo que se siente, lo que se piensa, sea o no sea lícito, sea o no sea inducido, sea o no sea humano. No se si esta manera de llevarse es inhumana o demasiado humana, en todo caso, es una forma poco ortodoxa y totalmente indigna de seres superiores, pero como ya dije, me da absolutamente igual. Voy a la deriva, voy encaminado a mi propia perdición, pero, ¿quien dijo que la vida fuera fácil? Es más, ¿Quién puede afirmar que esto que yo tengo es vida? Grotesco, ni tan siquiera surrealista, no es tan importante ni siquiera especial como pare ser nada más que grotesco.

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada