En muchas religiones y en ciertas disciplinas existe algún tipo de ritual al que la gente le gusta llamar "depuración", y por supuesto no me refiero en el sentido en que las aplicaban carniceros históricos. Me refiero al pensamiento de ciertos seres de que a través de una serie de acciones, morales o intelectuales, una persona elimina de si mismo elementos que le hacen imperfecto, impuro, pecaminoso y otras consideraciones por el estilo. En mi "religión" ni existe el término pecado, ni mucho menos la posibilidad de salvación. Nuestros actos, buenos, malos o neutros, son los que son, nos llevan donde nos llevan, y todo es irreversible, lo que hayas hecho, hecho está y tiene consecuencias, que muchas veces son independientes del juicio moral que podemos aplicar a las acciones. Nada hay que podamos hacer, ni siquiera lamentarnos. Nada nos salvará. El hecho de tener una conciencia sólo sirve para tener una vida más tortuosa ya que no existe nada parecido a la "justicia". Si nos pasamos media vida lamentando lo que hacemos, media vida que perdemos. Sea lo que sea que hayas hecho, eso ni te condena ni te absuelve de nada, no hay castigo, no hay recompensa.
Pese a todo seria agradable pensar que algo que hagas puede eliminar todo aquello de vicioso, de negativo que lleves dentro. Limpieza, depuración, suenan bien en un cuerpo que se ve dolido y decadente. Lástima que tan solo sea algo engañoso, algo aparente y psicológico. Me gustaría poder tomar un baño de mi propia personalidad y exfoliar todo aquello que considero desgastado o erróneo.
STAR TREK, en la oscuridad, de J.J. Abrams
Fa 12 anys

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada