Hoy te he llamado, pero como siempre no has contestado, no has dado señales de vida, no he podido tener ni siquiera una prueba de tu existencia actual. Como siempre mi reacción ha sido la misma, como siempre que te he necesitado y me he tenido que contentar con tu indiferencia, con tu vacío, con tu no existencia más allá de mi recuerdo. No me acostumbro a no contar contigo, pese al tiempo que hace que no se nada de ti, que ni siquiera se que puede ser de ti o si has cambiado y ya lo que evoca mi recuerdo no tiene que ver en absoluto con lo que ahora eres o representas que eres. Por mucho que te encuentre a faltar, por mucho que te necesite (o yo me lo piense), por mucho que te anhele, sólo puedo contar con tu silencio, con la estática de una conversación que por más que abro el comunicador, no hay nada detrás más que indiferencia, total y absoluta indiferencia, y eso duele todavía más que el silencio, saber que el silencio viene dado porque no hay ningún tipo de interés, no eres capaz de despertar nada más que eso, indiferencia.
Un día te alejaste de mi sin saber muy bien por qué razón. Las razones aducidas no coincidían con la observación, había demasiadas cosas "extrañas", había muchas incongruencias que yo disculpé, todas y cada una. Pensé que era una cuestión de tiempo que las cosas pudieran aclararse, pero no, o mejor dicho, si, las cosas se aclararon, tuvieron sentido de repente, pero no coincidía en lo que yo había hecho el esfuerzo de creer, era algo mucho más fácil de entender conceptualmente, pero no más fácil de entender emocionalmente. Siempre es duro aceptar una derrota en cualquier terreno, pero en este mucho más, sobretodo cuando has realizado un esfuerzo sobrehumano para justificar lo que tu no te creías, pero tenías la necesidad de creer para no caer inmediatamente en el pozo. Ahora estas en el fondo del pozo, y encima tuyo hay metros y metros de mierda que alguien ha tirado encima tuyo. No puedes salir, necesitas ayuda, la pides, y el silencio te contesta y te desgarra.
Hoy te he vuelto a llamar, conciencia.
STAR TREK, en la oscuridad, de J.J. Abrams
Fa 12 anys

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada