diumenge, 14 de novembre del 2010

Día 372: ira

La ira no es una opción para la mayoría de la gente, pero si para mi. Con ello no quiero decir que yo pueda elegir entre tener ira o no tenerla, no la genero ni me la invento, pero casi que la necesito. Sin la ira mi vida carece que un elemento vital que me limita a sobrevivir, a dormitar, a malgastar la vida de una manera miserable. Con la ira que me embarga, tengo un objetivo, vivo con algo de intensidad, a pesar de que moralmente no sea algo muy apetecible ni aceptado, pero a estas alturas, las objeciones morales han dejado de ser un impedimento para mi. Ya sólo me interesa poder seguir lo poco que pueda, y si para ello la venganza y la ira, el odio o emociones semejantes, son los únicos que me pueden permitir seguir adelante... pues nada, así sea.

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