diumenge, 29 de novembre del 2009

Día 22: Ira

Sigo recluido en mi casa afortunadamente. Hoy me he permitido el lujo de mirar por la ventana, me he quedado absorto mirando la gente pasar por entre el barrizal que domina la ventana. Me ha dado asco la gente, y en especial un individuo, nada especial eso es cierto. Un tipo apijado, como los muchos que pasean los domingos por aquí, un tipo insustancial, sin más, pero al ver su rostro, sus ademanes, su manera de mirar, lo he odiado inmediatamente. He estado tentado de bajar y darle una paliza, arrancarle la cara, cambiarle la mirada a golpes, sin más, sin explicaciones, sin mediar palabra. Apenas verle he sentido algo dentro mio que ha querido arrancarle la vida a golpes, utilizando la violencia, sin ningún tipo de paliativos. Descargar la vida a puñetazos, sin ningún tipo de causa, sin ningún tipo de explicación ni justificación. La violencia vuelve a apoderarse de mi, y sólo porque estoy recluido en casa no explota. No se si deberé mantenerme encerrado o dar rienda suelta a mi instinto en el futuro, no lo sé, pero me doy miedo a mi mismo, no sé si esto es consecuencia de la enfermedad o simplemente es una consecuencia de mi estado de ánimo como resultado de sentir lo que siento, en todo caso me asusta no poder controlarme. No se como puedo actuar cuando esté entre gente, si podré reprimir lo que he sentido hoy y que no es nuevo. No tengo miedo más que de mi mismo, no por lo que pueda pasarme, sino por lo que puedo llegar a ser capaz de hacer, estoy desatado, como una bestia salvaje acorralada, y no se muy bien por que razón. Se que soy capaz de hacer mucho daño, tengo un potencial para el mal realmente grande, soy alguien que puede llegar a ser muy peligrosa, especialmente porque no tengo miedo a nada, y eso siempre resulta muy peligroso, como las personas que no tienen umbral del dolor, y yo lo estoy perdiendo también, por saturación. No quiero pensar en la repercusión de mis actos antes de cometerlos, pero no me gusta nada el cariz que pueden tomar los acontecimientos. Cuidado mundo, estoy en él y no se que puedo llegar hacer. No se como podrían explicar algo como yo los que creen en la teoría gaya de la tierra, me gustaría saberlo pero creo que no pueden prever algo como yo, y es que no es fácil. Si me veis alguna vez por la calle, tapaos el rostro por lo que pueda ser, apartaros, cruzad a la otra acera, y rezad el que sepáis si en algo confiáis.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada