Afortunadamente hoy no he tenido ningún contratiempo serio por el camino, ya que dado el estado de alteración que me acompaña desde la mañana, cualquier chispa podía haber desatado la fase fatal, el resultado impredecible pero catastrófico. La soledad parece que se siente más en días señalados como el de hoy, no, no es ningún aniversario de nada, simplemente que hoy, algunos recuerdos se agolpan de sopetón en mi memoria de una manera más dolorosa de lo habitual, lo cual pensaba que era realmente difícil. Esta soledad hueca, vacía y, en cierta manera, lúgubre, a veces duele de una manera mucho más aguda sin ningún motivo aparente, como hoy. La soledad no es ni consecuencia ni efecto de la enfermedad, la soledad ya me perseguía en épocas ya muy lejanas, pero con la enfermedad, la soledad se ha convertido en algo diferente, de hecho, debería inventar otro nombre para lo que hoy siento y a lo que le estoy llamando soledad, pero ahora mismo no se me ocurre nada, no soy un inventor de palabras muy prolijo, m
ás bien no soy inventor de nada, como mucho, me apropio de alguna idea que cazo al vuelo y que puedo tunear con algo de atino, pero sin mucho ingenio. No, tampoco soy alguien que tenga talento. A menudo he pensado que con un mínimo talento podría haber convertido mi trágica enfermedad en fuente de creación y aprovecharme, utilizarla en beneficio propio, pero ni eso, ni tengo talento para crear, ni para aprovecharme de ello de alguna manera.
ás bien no soy inventor de nada, como mucho, me apropio de alguna idea que cazo al vuelo y que puedo tunear con algo de atino, pero sin mucho ingenio. No, tampoco soy alguien que tenga talento. A menudo he pensado que con un mínimo talento podría haber convertido mi trágica enfermedad en fuente de creación y aprovecharme, utilizarla en beneficio propio, pero ni eso, ni tengo talento para crear, ni para aprovecharme de ello de alguna manera.Hoy es de esos días que necesitaría tomarme algún tipo de substancia que me dejase en un estado de aletargamiento para no sentir absolutamente nada, o quizás un abrazo de la persona indicada... no, mejor las drogas, no hagamos intervenir a nadie nunca más en estos estados, bastante patético se comporta uno en la intimidad como para que te vea alguien en semejante trance. Dormir, estar en coma, drogas psicotrópicas, inconsciencia divina y deseada, dejar de sentir, dejar de vivir momentáneamente, dejar de ser. La sensación de vacío, la sensación de no pertenecer a ninguna parte, desarraigo, soledad, inquietud, zozobra, desesperación...palabras que me vienen a la cabeza, cabeza que no quiere que ninguna palabra se acerque a ella. Silencio, solo silencio y oscuridad, preludio de un estado de bienestar.

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