dimarts, 22 de juny del 2010

Día 226: vida

Las cosas pueden que empeoren, pero desde mi punto de vista todo se ve mucho peor, tanto que no pueden empeorar ya, pero el dolor permanece para recordarme que puede ser más intenso, que todavía puede aumentar mi capacidad de sufrir, pero no mi futuro. Mi futuro esta cerrado, mi futuro no puede mejorar ni un ápice, mi futuro está ya escrito, yo mismo me lo he escrito y voy a ceñirme a lo que tengo pensado sobre él. El infierno que me espera, en parte ha sido escogido por mi, si, hay circunstancias atenuantes, pero al fin y al cabo, yo soy y seré el único responsable de mi vida, sin tomar ninguna decisión en que haya nada más y nada menos que tener en cuenta que yo y mi vida. Una triste vida sin duda, una vida llena de dolor, una vida que se va entre los dedos de mi enfermedad, pero una vida mía y sólo mía, donde sólo yo decido, donde sólo yo intervengo, y donde sólo yo vivo, sin nada ni nadie a mi alrededor.

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