dimarts, 30 de novembre del 2010

Día 388: añoranza

Mi propia miseria me asusta. Verme desde una cierta distancia me produce nauseas, verme como creo que me ven los otros me da asco y hace que entienda ciertas cosas de los demás pero no otras. Tengo que reconocer que lo pongo difícil, pero verme así me descoloca a pesar de los profundos análisis que he realizado sobre el comportamiento humano. Yo, que ya he dejado de serlo hasta ese extremo, me veo de tal manera que incluso añoro mi yo humano muerto.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada