dilluns, 20 de desembre del 2010

Día 408: colapso

Tengo unos presentimientos que no me gustan nada. Más que presentimientos son indicios, pistas que voy viendo a mi alrededor como huellas en la nieve y que me llevan a un final de camino que deduzco que acabará de una manera que no me gusta nada, que me llevará a una encrucijada en la que ninguna de las opciones me parecerá nada buena ni atractiva, caminos arduos y de dudoso final. De hecho, mi entorno va desmoronándose mientras yo estoy incólume pese a que por dentro se está produciendo este vacío al que me voy viendo sometido, dejándome sin nada en mi interior. Yo voy temiendo pero al final no me pasa nunca nada, o casi nada, y veo por doquier que si que pasan cosas, y no buenas precisamente. A mi alrededor el caos y yo quejándome por vaguedades y estupideces que por desgracia me acechan, me afectan y me derriban pero no son realmente importantes, porque yo no lo soy y nada de lo que me pase puede serlo tampoco, simplemente tengo demasiado tiempo para mirarme el ombligo, "una guerra debería haber pasado" parece que me dicta mi conciencia, o ese sucedáneo que tengo por conciencia y que normalmente esta narcotizada o bien totalmente ebria, en todo caso no ejerce como tal.
Ahora sólo hay que esperar a que eso que se desmorona a mi alrededor me acabe alcanzando a mi ya de una vez, casi lo deseo porque no estoy dispuesto a esperar, soy impaciente incluso para esto, ni para esto sirvo...

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada