dimecres, 22 de desembre del 2010

Día 410: de paso

Cuando la gente va y viene por tu vida te provoca, cuanto menos, que te plantees ciertas cosas. Por qué razón se acercan a ti, o cual es la razón que los separa también de ti. Lo normal es que no seamos nada autocríticos y lo atribuimos a causas de lo más peregrinas o bien la culpa siempre es de los otros y simplemente que parece que tengamos criterio. Hay gente que va y que viene por nuestras vidas pero ¿Qué pasaría si en vuestra vida TODA la gente va y viene y nadie permanece? ¿A quién le cargaríais el muerto? No hay otra solución que pensar que toda la culpa es tuya, que tu eres el único responsable de no poder retener a nadie a tu alrededor, ni tan siquiera a una distancia prudencial, que lo único que puede mover a que alguien del pasado te siga puntualmente es simplemente una morbosa curiosidad, ningún interés, ninguna voluntad, y todo ello ganado a pulso, incluso tras un gran esfuerzo. Descorazonador? Sólo en ocasiones, sólo en ocasiones...

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